miércoles, 6 de enero de 2010

Desenterrando la EPBL: El Draft

EPBL, siglas del "experimento" también conocido como European Pro Basketball League o ABA a la americana, como se titula esta gran hilo del foro de ACB.com ==> http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=370804

Por resumirlo en un par de líneas, la idea de los promotores de la liga era crear una competición en Europa con jugadores americanos que no tuvieran sitio en las grandes ligas de su país y que con el tiempo arraigase y consiguiera competir con los campeonatos nacionales europeos. Tras perder mucho dinero, después de una única temporada se acabaría la EPBL. Otro día profundizaré más con otros detalles de la liga.

El draft se hizo en New York el martes 19 de noviembre de 1974. El principal requisito era que ningún jugador elegido podía tener contrato en vigor con la NBA o la ABA. Por ese motivo en la lista predominan algunos veteranos de ambas ligas que estaban sin equipo, junto a muchos jugadores recien salidos de NCAA que habían poblado anteriormente la zona media-baja del draft NBA de 1974.

Los ocho equipos que aparecen a continuación se redujeron a cinco (España, Alemania, Bélgica, Israel y Suiza) cuando llegó el momento de comenzar la competición, por lo que las elecciones poco tendrán que ver con las plantillas definitivas.

Aunque las fuentes varían, el dato más fiable es que eligieron 166 jugadores a lo largo de 30 rondas. Aquí salen las 10 rondas que he podido "rescatar", con los equipos listados por el orden de elección de la primera ronda. Como hay mucho jugador desconocido, he intentado poner un enlace en casi todos para el que quiera saber algo más de ellos.

1ª ronda
Gene Moore (Barcelona) 6-9 Saint Louis
Shaler Halimon (Suiza) 6-5 Utah State
Bob Rosier (Munich) 7-4 College of St. Thomas
Ron Richardson (London) 6-10 Texas Tech
Pete Cross (Madrid) 6-9 San Francisco
Roger Brown (Lyon-Grenoble) 6-11 Kansas
Eddie Mast (Bélgica) 6-9 Temple
John Fultz (Israel) 6-6 Rhode Island

2ª ronda
Jerry Baskerville (Barcelona) 6-9 Temple
John Perry (Suiza) 6-10 Pan American
Larry Jones (Munich) 6-6 Toledo
Steve Smith (London) 6-8 Loyola Marymount
Rusty Blair (Madrid) 6-9 Oregon
Mark Browne (Lyon-Grenoble) 6-9 Missouri Western
Joe Ellis (Bélgica) 6-6 San Francisco
Byron Jones (Israel) 6-10 San Francisco

3ª ronda
Ralph Bobik (Barcelona) 6-6 Creighton
Ron Kennedy (Suiza) 6-11 Arizona State
Gary Crowthers (Munich) 6-3 Hardin-Simmons
Larry Holliday (London) 6-4 Oregon
Chris McMurray (Madrid) 6-7 San Diego State

Mickey Martin (Lyon-Grenoble) 6-5 Pittsburgh
John Vallely (Bélgica) 6-5 UCLA
Roland Grant (Israel) 6-11 New Mexico State

4ª ronda
Sam McCants (Barcelona) 6-3 Oral Roberts
Dennis Van Zant (Suiza) 6-8 Azuza-Pacific
Jimmy Powell (Munich) 6-5 Middle Tennessee
George Bruns (London) 5-11 Manhattan
Bob Davis (Madrid) 6-6 Weber State
John Baum (Lyon-Grenoble) 6-5 Temple
Brian Ambrozich (Bélgica) 6-5 Brigham Young
Lon Kruger (Israel) 5-11 Kansas State


5ª ronda
John Errecart (Barcelona) 6-3 Pacific
Rick Aberegg (Suiza) 6-0 Long Beach State
Clyde Turner (Munich) 6-8 Minnesota
M.L. Carr (London) 6-6 Guilford College
Bob Nash (Madrid) 6-8 Hawaii
Richie O'Connor (Lyon-Grenoble) 6-4 Fairfield
John Warren (Bélgica) 6-2 St. John's
Sammy High (Israel) 6-8 Tulsa


6ª ronda
Mike Macaluso (Barcelona) 6-6 Canisius
Elnardo Webster (Suiza) 6-5 St. Peter's (N.J.)
Corky Taylor (Munich) 6-9 Minnesota
Otto Moore (London) 6-10 Pan American
Ronnie Nunn (Madrid) 6-3 George Washington
Luther Rackley (Lyon-Grenoble) 6-11 Xavier
David Payne (Bélgica) 6-9 Southern California
Geoff Roberts (Israel) 6-9 Missouri Western


7ª ronda
Earl Foreman (Barcelona) 5-11 Western New England
Ronnie Robinson (Suiza) 6-8 Memphis State
Earl Hill (Munich) 6-6 Ashland College
Ozzie Edwards (London) 6-4 Oklahoma City
Joe Cafferky (Madrid) 6-2 North Carolina State
Gene Littles (Lyon-Grenoble) 6-3 High Point
Stan Washington (Bélgica) 6-4 San Diego
Joe Depre (Israel) 6-4 St. John's

8ª ronda
Gerald Smith (Barcelona) 7-0 Detroit
Charles McKinney (Suiza) 6-6 Baylor
John Ryan (Munich) 6-0 Fairfield
Wendell Hudson (London) 6-6 Alabama
Dennis Hogg (Madrid) 6-6 Washington State
Bill Chamberlain (Lyon-Grenoble) 6-5 North Carolina
Lee Colburn (Bélgica) 6-6 South Dakota State
Steve Newsome (Israel) 6-8 Houston


9ª ronda
Ted Martiniuk (Barcelona) 6-2 Saint Peter's
Dennis McDermott (Suiza) 6-8 St. Fracis (N.Y.)
Tom 'Trooper' Washington (Munich) 6-8 Cheyney State
Rick Hockenos (London) 6-5 St. Francis
Tom Turner (Madrid) 6-4 West Georgia
Allie McGuire (Lyon-Grenoble) 6-3 Marquette
Willie Biles (Bélgica) 6-3 Tulsa
Mark Sibley (Israel) 6-2 Northwestern


10ª ronda
Gil McGregor (Barcelona) 6-6 Wake Forest
Joe Hamilton (Munich) 6-0 North Texas State
Mike Lee (London) 6-4 Syracuse
Neal Jurgenson (Madrid) 6-9 Oregon State
Mike Robinson (Lyon-Grenoble) 5-11 Michigan State
Jim Bardney (Bélgica) 6-9 Wisconsin Green Bay
Perry Warbington (Israel) 6-2 Georgia Southern

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿Sabías qué... (5)

... durante las finales de 1976 de la ABA alguien robó el trofeo de los campeones?

La serie final iba 3-1 a favor de los New York Nets, que tenían su primer match-ball en el sexto partido que se iba a disputar en Denver. Ante la posibilidad de coronar al nuevo campeón, la ABA encargó a su director de marketing Jim Bukata que viajara hasta Denver llevando consigo el preciado trofeo de plata valorado en más de 800$. El problema vino cuando Bukata lo dejó olvidado en el coche de alquiler mientras pasaba la noche en un motel de la ciudad. A la mañana siguiente la copa ya había desaparecido.

Los Nuggets ganarían aquel partido por 118-110, pero los Nets acabarían logrando el triunfo definitivo en el sexto. Dave Debusschere, el comisionado de la ABA, les haría entrega de una réplica de la copa desaparecida. La sorpresa llegaría dos semanas después, cuando en la sede central de la ABA en Manhattan llegaba un paquete con unos portes pagados de 7.80$ que contenía el trofeo en perfecto estado. Eso sí, las autoridades confirmaron que el remite C.J. Flynn, 2619 Lark, Denver nunca había existido.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Quién dijo... (4)

"... no intentaré taponar cada tiro que hagas. Taponaré 5 tiros cada partido, pero nunca sabrás qué 5 tiros serán" -Bill Russell al por entonces novato Elvin Hayes-
Russell ha sido uno de los pocos jugadores en la historia de la NBA que más ha condicionado el juego con su simple "presencia". 
"Aunque no veas a Russell, siempre tienes la sensación de que aparecerá en cualquier momento. Nadie domina y controla los partidos como él" -Jerry West-
"Te puede corromper los pensamientos. Te echará de la liga si tienes una mentalidad débil" -Elvin Hayes-

Pero su impacto no se reducía a la faceta defensiva, apareciendo cuando menos se le esperaba para barrer los tiros rivales.

Martes 29 de abril de 1969, cuarto partido de las Finales NBA en el Boston Garden. Los Celtics consiguen igualar la eliminatoria contra los Lakers tras una canasta drámatica de Sam Jones a 3 segundos del final.
"Me tropecé antes de lanzar y decidí tirar con mucho más arco de lo normal, así si no entraba, Russell habría tenido una buena oportunidad de coger el rebote" -Sam Jones-

Lo que desconocía Sam Jones, es que el Bill-Russell-entrenador cuando el resto de sus compañeros entraba en la pista había decidido sustituir al Bill-Russell-jugador por Satch Sanders para evitar qe los Lakers le hiciesen una falta rápida. Al final el cambio le salió redondo y atacaron esa última jugada con 6 jugadores.




miércoles, 16 de diciembre de 2009

El peor equipo de la historia


A principios de temporada cuando un equipo encadena una racha realmente mala (los New Jersey Nets de 2009 sin ir más lejos) empiezan las comparaciones con otros pésimos equipos, sobre todo los Sixers del año 72-73. ¿Qué pasó en Philadelphia aquel año?


Todos tenemos fresco en nuestra memoria el recuerdo de un gran equipo liderado por Jordan, Pippen, Rodman y un largo etcétera de piezas que formaron un engranaje realmente difícil de batir. Hasta tal punto llegó su nivel de juego, que con 72 victorias lograron superar la histórica marca de 69 que tenían los Lakers de la temporada 71-72.

Si le damos la vuelta a esta historia nos encontramos con los Philadelphia 76ers de la temporada 72-73, el equipo que con los números en la mano (9 victorias por 73 derrotas) se podría considerar el peor de la historia de la NBA.
En las últimas temporadas, con la incorporación a la liga de los Bobcats, o con alguna de las débiles plantillas de los Nuggets, los más pesimistas pensaron que el record de los Sixers podría llegar a su fin, pero finalmente todos esos equipos acabaron alcanzando las dobles figuras en su casillero de victorias. Y aunque parezca mentira, algunos de los protagonistas de aquella gesta de dudoso honor querrían mantener esta marca para siempre.

“A nadie le gusta ser olvidado. Es una manera muy singular de ser recordado, pero lamentaría que alguien lo superara. Realmente espero que nadie lo consiga.” –decía el preparador físico Al Domenico-

Para que un equipo pueda perder tantos partidos se tienen que dar un cúmulo de casualidades, justo lo que le pasó a aquellos Sixers.
En julio de 1968, tras haber hecho la mejor marca de la regular season y caer en las finales de conferencia frente a los Celtics, Philadelphia traspasó a Wilt Chamberlain a los Lakers a cambio de Jerry Chambers, Archie Clark y Darrall Imhoff. Este sería el primer paso de la decadencia de los Sixers.
3 derrotas seguidas en primera ronda de playoffs precedieron a un pobre balance de 30 victorias y 52 derrotas en la temporada 71-72.

Pero fue el verano de 1972 la fecha clave para la caída de estos Sixers. La estrella del equipo, Billy Cunningham, pidió un aumento en su salario (cobraba 125.000$ y pidió 150.000) amenazando con su marcha a la ABA en caso de que no accedieran a su petición.
El propietario del equipo, Irv Kosloff, no se tomó en serio este ultimátum, ya que en aquellos años era casi impensable que una estrella de la NBA diera el salto a la ABA, pero para su sorpresa su jugador clave se acabó marchando.
Y junto con él también salió el técnico del equipo, Jack Ramsay, que tras ver la dirección que estaba tomando la franquicia decidió cambiar de aires y pasarse al banquillo de los Buffalo Braves.

Tras sondear el mercado sin mucha fortuna, los Sixers contrataron a Roy Rubin, un entrenador sin experiencia en NBA que llevaba 11 temporadas en la universidad de Rhode Island. En aquel momento nadie habría pensado que Rubin sería el principal detonante de la pésima temporada del equipo. No supo adaptar sus métodos universitarios a un equipo profesional, y el distanciamiento con la plantilla fue creciendo a pasos agigantados a medida que llegaban las derrotas. En los desplazamientos, Rubin se sentaba sólo en aviones y autobuses como un alma en pena. La comunicación era prácticamente nula, y las pocas veces que se dirigía a sus jugadores, éstos ya no le hacían ni caso.

“Fue una broma pesada. Como si pusieras a una adolescente al frente de una gran empresa” –dijo Fred Carter, máximo anotador de aquellos Sixers-

Pero tampoco sería justo cargar todas las culpas sobre Roy Rubin. La plantilla de Philadelphia era justita, siendo generosos, y para muestra las opiniones de un periodista que siguió al equipo durante toda la temporada:

“No había desunión entre los jugadores. Parecía como si se hubieran reunido todo ese grupo de jugadores para un único objetivo, que no era otro que el de perder partidos. Aquellos Sixers no tenían potencial. Era inevitable. En el equipo no había nadie que se pudiera convertir en mejor jugador de lo que era a principios de temporada. Nadie.”

Tras el primer partido de liga en casa, la prensa de Philadelphia ya anticipaba lo que les venía encima:

Un partido no hace una temporada, pero si esta derrota es un anticipo de las cosas que están por venir, lo mejor que podrían hacer los Sixers es cancelar su calendario”


Y eso que sólo perdieron 100-105 contra Seattle. Pero el periodista atinó con su predicción. Con un mes de competición el balance del equipo era de 0-15, igualando el peor arranque de la competición que ostentaban los Cleveland Cavaliers desde el año 1970.

Después de perder los primeros diez partidos de regular season, Philadelphia comenzó a hacer movimientos en una plantilla que a lo largo de la temporada tuvo un total de 19 componentes. Mel Counts y Bill Bridges se fueron a los Lakers a cambio de Leroy Ellis y John Q. Trapp, que durante casi un cuarto de siglo tuvieron el honor de figurar en una pregunta de trivial del estilo ¿Qué jugadores jugaron en el mejor y en el peor equipo de la historia de la NBA en 2 temporadas consecutivas?

John Trapp era un personaje bastante peculiar. Entre una buena colección de anécdotas, hay que destacar un partido que jugaron en Detroit en víspera de la navidad. El entrenador Rubin llamó a Trapp para enviarlo al banquillo. El jugador se negó a abandonar la pista, señalando a un grupo de amigos suyos que había detrás del banquillo. Rubin echó la mirada hacia la grada, y como si estuviera en medio de una película de gangsters, vio como uno de ellos abría su abrigo mostrando que llevaba una pistola. Obviamente, Trapp no fue sustituido, aunque a principios de febrero lo cortaron.


Al día siguiente de su decimoquinta derrota, los Sixers consiguieron su primer triunfo derrotando 114-112 a Houston en un encuentro disputado en San Antonio, gracias principalmente a los 31 puntos de John Block. Después del partido celebraron una gran fiesta como si acabasen de ganar el anillo, aunque hubo algún jugador que se borró del festejo por vergüenza torera. Esta sería una de las pocas alegrías que tendrían ese año.
Otro momento feliz fue la primera victoria en casa, que llegó tras casi 2 meses de competición al derrotar 122-117 a los Kansas City Kings. Tal fue la alegría de la directiva, que regalaron una entrada a cada uno de los 2.897 espectadores que hubo en el partido.

En el día de reyes tuvo lugar el episodio más triste de todo la temporada. Una pelea en los últimos minutos de un partido que jugaban en Portland se convirtió en una masacre que cuanto menos está a la altura del episodio que vivimos el año pasado en el Palace de Auburn Hills. Tras varios intercambios de golpes, patadas y melés entre los jugadores de ambos equipos y también con los aficionados de Portland, el parte de guerra fue el siguiente:
Mike Price necesitó 14 puntos para cerrar las heridas de su mano, Dale Schlueter tuvo una contusión craneal fruto de los golpes recibidos, y por parte de los Blazers el más afectado fue Terry Dischinger, que tuvo que recoger del suelo varios de sus dientes. Los más valientes del público se atrevieron a enfrentarse y a sufrir la ira de Schlueter, todo un pívot de casi 7 pies.


Después de este partido se llegó al ecuador de la regular season, y Philadelphia sólo había conseguido 3 victorias en 41 partidos. Lógicamente el crédito de Roy Rubin para seguir al frente del equipo estaba bajo mínimos, y en el calendario estaba marcado el día 23 de enero, fecha en la que se iba a disputar el All-Star. El cambio de técnico se realizaría ese fin de semana aprovechando que habría unos días sin partidos.
Pero antes de que Rubin se despidiera del banquillo de los Sixers (y de los de la NBA, ya que nunca volvió a entrenar en la liga), aún tuvo tiempo de cosechar la cuarta victoria de la temporada derrotando a Seattle 85-82. El único pero que se le puede objetar a este triunfo, es que los jugadores de los Sonics querían deshacerse de su entrenador Tom Nissalke, y vieron en el partido contra los Sixers la ocasión propicia …

“Nissalke gritaba que su equipo había echado a perder el partido. Y allí estábamos nosotros, que apenas teníamos victorias, y la última cosa que necesitábamos es que nos insultaran diciéndonos que nos habían regalado el partido” –declaró Fred Carter tras el partido-

Tras el All-Star llegó el ansiado cambio en el banquillo, y el elegido fue Kevin Loughery, que desempeñaría la función de entrenador/jugador. Cogió las riendas del equipo con un balance de 4-47, y pocos días después culminaban una racha de 20 derrotas consecutivas que les dejaba a 11 de febrero con un 4-58.

“Un día nos quedamos atrapados en una tormenta de nieve camino de Portland. El partido tenía que empezar a las 8, pero no llegamos al pabellón hasta las 10. Ahí estaba todo el mundo esperando nuestra llegada, porque sabían que con nuestra presencia su victoria estaba asegurada. Eramos el equipo balneario. Curábamos los males de todos nuestros rivales.”
–comentó años después el entrenador Loughery-


Pero en ese momento sucedió lo inesperado, los Sixers comenzaron a ganar partidos, consiguiendo 5 victorias en 7 encuentros en una segunda mitad de febrero que se podría calificar de milagrosa. Tras la última victoria de esta racha, en casa frente a Baltimore, se permitieron el lujo de poner el siguiente mensaje en el marcador:

“¿Quién será el siguiente? Atlanta, el viernes por la noche”

Pero con el final de febrero se cerró el grifo de las victorias de los Sixers, que acabaron la temporada casi de la misma manera que la comenzaron, perdiendo 13 partidos seguidos.

“Recuerdo que a final de la temporada hubo un banquete en el que me iban a entregar el trofeo al MVP del equipo. No quise ir porque estaba avergonzado. No sabía si me lo daban por llevar al equipo a 9 victorias o por liderarlos a 73 derrotas. Todavía no tengo claro porqué me querían dar ese trofeo” –Fred Carter, máximo anotador del peor equipo de la historia-.


-Publicado originalmente en noviembre de 2005 en enCancha.com-

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Sabías qué... (4)

... dos MVP's de la NBA como Kareem Abdul-Jabbar o Steve Nash comenzaron su carrera al estrellato de la mano de la misma persona que hizo debutar al tristemente fallecido Kevin McGee, y a internacionales italianos de diferentes generaciones como Marino Zanatta o Francesco Vescovi?

El neoyorquino Dick Percudani es el nexo de unión de estos y otros muchos más jugadores que a primera vista no deberían tener nada en común. A principios de la década de los '50 destacaba en la Power Memorial Academy como el jugador de varsitu más joven de la ciudad. Años después, tras graduarse en Georgetown, volvía de nuevo a casa como assistant coach para presenciar como Lew Alcindor comenzaba a forjar su leyenda.

En 1966 cruzó el Atlántico convirtiéndose en uno de los primeros americanos que entrenaba en el Pallacanestro italiano. Dos temporadas estuvo en el All'Onesta' de Milan junto a los jóvenes Marino Zanatta o Aldo Ossola. En 1978 regresaría a Italia, después de varios años de ayudante en NCAA (Fairfield y Sacred Heart). Estuvo 2 años en el Mecap Vigevano, con el pívot Clyde Mayes estrenando carrera europea, antes de formara una gran pareja a mitad de los ochenta en Manresa junto al panameño Rolando Frazer. La etapa de Percudani como entrenador de Lega acabaría en 1983, después de otras 2 temporadas en el Cagiva Varese, con las apariciones del ya mencionado Francesco Vescovi y un Kevin McGee que hacía méritos para irse después a Zaragoza.

Desde 1983 hasta su muerte en 2001, Dick Percudani fue primero ojeador y posteriormente director de ojeadores de los Phoenix Suns. Protagonista principal de la llegada del bulgaro Georgi Glouchkov a la NBA (primer europeo sin formación NCAA en conseguirlo) y de la fugaz aventura americana de Stefano Rusconi.
De su etapa como máximo responsable de scouting, quedan elecciones de draft tan acertadas como Michel Finley (21), Steve Nash (15), Stephen Jackson (42) y Shawn Marion (9).


miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿Quién dijo... (3)

"... no pasa nada chico. No meterás ninguna más."
George Mikan a su futuro compañero Vern Mikkelsen en 1946. Mikan estaba en su temporada senior en la universidad de DePaul y era uno de los grandes dominadores de la NCAA.Por su parte, Mikkelsen era un pipiolo que debutaba con 17 años en la Hamlen University de Saint Paul.
Mikkelsen anotó una canasta en el primer cuarto, y estaba tan avergonzado que volviendo a defender le pidió perdón a Mikan por aquel atrevimiento. El gran 99 cumplió su palabra, y Mikkelsen no volvió a anotar.

En la primera mitad de la década de los '50 harían historia junto a Jim Pollard formando un frontcourt imparable en los Minneapolis Lakers para ganar 5 anillos en 6 temporadas.
















Pollard, Mikkelsen y Mikan.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Milagro de Chaminade





La historia del baloncesto está repleta de grandes hazañas, equipos inferiores sobre el papel que acaban derrotando a los favoritos. En los últimos tiempos todos recordamos al Limoges de Boza Maljkovic, el Angolazo de los JJOO de Barcelona o algunos desastres de los mal denominados Dream Teams NBA.
La NCAA por supuesto también tiene su hueco entre este grupo de sorpresas, y hoy os presentamos una de ellas: El Milagro de Chaminade.

Nos situamos en diciembre de 1982. La universidad de Virginia es uno de los grandes dominadores de la NCAA gracias a un jugador que estaba llamado a revolucionar el mundo del deporte de la canasta: Ralph Sampson. En las dos últimas temporadas Sampson había sido elegido por unanimidad como el mejor jugador universitario, la versatilidad que atesoraba a lo largo de sus más de 2.20 metros era algo nunca visto.
Por todos estos motivos, iniciaba su campaña de senior con el único objetivo de conseguir un campeonato que se le había resistido en los 3 años anteriores.

La temporada comenzó a la perfección. Tras el primer mes de competición, los Cavaliers habían conseguido ocho triunfos en otros tantos partidos, y encabezaba con comodidad todos los ránkings. Además sus víctimas no habían sido meras comparsas, con victorias como visitante en la cancha de Duke o contra la mismísima Georgetown de Pat Ewing que acababa de ser subcampeona la temporada anterior.
El broche a este inicio de temporada lo puso una victoria contra los Phi Slama Jamma en una gira en Tokio. Si ya era difícil derrotar a un equipo donde brillaban Akeem (sin h) Olajuwon y Clyde Drexler entre otros, más mérito tuvo teniendo en cuenta que Sampson se quedó en el hotel con una pulmonía.

Con este prometedor panorama, y tras los dos partidos disputados en Japón, Virginia se presentaba en Honolulu, Hawai, para jugar en vísperas de la navidad contra Chaminade, una pequeña universidad con 7 años de historia que pertenecía a la NAIA y contaba con tan sólo 900 estudiantes.
Los locales también habían tenido un buen comienzo en su competición, incluyendo una victoria histórica frente a la universidad de Hawai de la primera división de la NCAA, pero unos días antes de la llegada de Virginia habían perdido frente a Wayland Baptist.
Su entrenador, Merv Lopes, resumía el objetivo del partido que les iba a enfrentar a los Cavaliers en una frase: “Si conseguimos que nos ganen por menos de 20 puntos será una victoria moral para nosotros”

De todas maneras se esforzaron al máximo para preparar el partido, llegando a subir a un jugador encima de una silla en los entrenamientos para simular el ataque frente a Ralph Sampson, y además tenían un arma secreta: Tony Randolph. Este pívot que rondaba los 2 metros creció en Staunton, Virginia, y coincidió durante su etapa de instituto en 6 ocasiones con el Harrisonburg High School de Sampson, donde lograron crear una gran rivalidad.

“Crecí con Sampson y lo conozco muy bien. Eran nuestros principales adversarios en el instituto. Me preocupaba que hubiera cambiado, pero seguía como siempre, aunque ahora jugaba mucho más físico. Sabía que no podía aguantarle por dentro, así que lo llevé fuera de la zona y me dejó que tirase con comodidad desde 5-6 metros.”

Estas eran las palabras de Tony Randolph después del partido, tras anotar 19 puntos en una serie de 9-12 en tiros, frente a un Sampson que ya había superado la pulmonía que le impidió jugar en Japón.

Chaminade salió a jugar con mucho respeto, intimidados por la reciente victoria de Virginia en Houston. Pero poco a poco fueron haciendo su juego y reduciendo la desventaja hasta el 43-43 que reflejaba el marcador al descanso.

La segunda parte empezó con cortas ventajas de los Cavaliers, que no conseguían desembarazarse de su correoso rival. A medida que pasaban los minutos el marcador se volvía a igualar, hasta que en una jugada clásica de los de Chaminade, Mark Rodrigues lograba conectar un alley-oop con el escolta Tim Dunham, que con tan sólo 6 pies de altura consiguió volar por encima de Sampson.
Esta canasta ponía el 64-62 a favor de los locales, y el público del Blaisdell Arena enloquecía.

Tras intercambiar canastas durante varios ataques, Randolph conseguía el 70-68 y Chaminade entraba en el último minuto con ventaja y posesión. Virginia no tenía más remedio que cometer faltar para conseguir una remontada que nunca llegó. Las muñecas de los héroes locales no temblaron y consiguieron imponerse 77-72.

Obviamente el partido no había sido televisado, y la única reseña que llegaba a los medios de información ya pasada la medianoche era el resultado: Virginia 72 – Chaminade 77.
Todo el mundo pensaba que se trataba de un error. El presentador del programa SportsCenter de la ESPN se negó a dar el resultado cuando se lo pasaron en una nota.
“Nos quedamos boquiabiertos. Nadie había oído hablar nunca de Chaminade, así que les pedía a mis compañeros que lo volvieran a comprobar”
Muchos periodistas llamaron a las oficinas centrales de Nueva York de la Associated Press, la principal agencia de noticias del país. Todos preguntaban lo mismo “¿A qué universidad de Virginia han ganado?. ¿Virginia Tech, Virginia Union?”

Horas después los titulares de prensa eran claros:

“La victoria más improbable de la historia del baloncesto universitario”

“Virginia, Chaminade existe”

En los meses posteriores al partido Virginia se recuperó para acabar con un balance final de 29-5, perdiendo de un punto en la antesala de la Final Four frente a North Carolina State, que a la postre acabarían siendo los campeones.

Por su parte, Chaminade perdió contra South Carolina-Spartanburg en el torneo final de la NAIA, pero nadie recordará este dato. El partido que pasará a la historia es el del 23 de diciembre de 1982, que sirvió para dar a conocer a todo un país que existía una pequeña universidad llamada Chaminade y que permitió la creación del Maui Classic, uno de los torneos más prestigiosos de la NCAA que desde 1984 acoge a muchos de los mejores equipos de la competición.
































---Historia redactada en octubre de 2005 para la sección 'Conoces a...' del programa de radio Basketaldia---