viernes, 29 de enero de 2010

Los hermanos Silna: Entre pillos anda el juego


En estos últimos tiempos desgraciadamente se ha puesto de moda la dupla Baloncesto/TV. Primero con el enésimo capítulo inacabado de la negociación de la ACB y más recientemente la confirmación de que Digital + no va a emitir el comienzo de la NBA.
No dudo que muchos de los involucrados en el tema estarán haciendo todo lo que está en sus manos para encontrar una solución, pero seguramente les iría muy bien la ayuda de dos de los mejores negociadores en la historia del baloncesto y la televisión: Los hermanos Dan y Ozzie Silna.

Naturales de New Jersey, estos hombres de negocios decidieron en 1974 adentrarse en el mundo de la canasta comprando un equipo de la antigua ABA.
Por 1 millón de dólares se hicieron con la franquicia de los Carolina Cougars, e inmediatamente la trasladaron a St. Louis creando los Saint Louis Spirits. Su idea era la de hacer un equipo muy competitivo para poder entrar en un futuro no muy lejano en la NBA, así que no repararon en gastos a la hora de fichar buenos jugadores como un imberbe Moses Malone recién salido del instituto.

Dos temporadas después, tras un fiasco económico y deportivo (un balance de 67-101) se confirmaron los rumores que apuntaban a la absorción de las franquicias de la ABA por parte de la NBA.
Pero las condiciones que ofertaba la liga grande no satisfacían a los propietarios de la ABA. Solamente aceptarían 4 nuevas franquicias, ni una más ni una menos.
En aquel momento tras la paulatina desaparición de varios equipos (Utah Stars, San Diego Sails y Virgina Squires) quedaban 6 para disputarse las 4 plazas que ofertaba la NBA, o lo que es lo mismo 2 franquicias que debían ser debidamente recompensadas por dejar pasar esta oportunidad histórica.
El dueño de los Kentucky Colonels aceptó una cuantiosa cantidad de 3,3 millones de dólares (no olvidemos que estamos hablando de hace casi 30 años), pero los hermanos Silna se negaron a aceptar el mismo acuerdo, tramando a la vez un plan maestro que hoy en día les deja a la altura de la mejor operación que se haya hecho en Wall Street.

Finalmente, durante la mañana del 17 de junio de 1976, los Silna junto a su abogado acababan de redactar un documento de 10 hojas en el que aceptaban que los New York Nets, San Antonio Spurs, Indiana Pacers y Denver Nuggets ingresaran en la NBA a cambio de 2,2 millones de dólares más una séptima parte de los derechos de TV que ganasen esas 4 franquicias ¡a perpetuidad!

Cegados por la ansiedad del momento, el resto de propietarios no dudaron en firmar un acuerdo del que se van a arrepentir durante toda la vida, tanto ellos como los nuevos dueños, que comprueban atónitos como año tras año tiene que pagar una auténtica millonada a un equipo que dejó de existir mucho antes de que nacieran varios jugadores de su plantilla.
De hecho, durante todos estos años, cada uno de los equipos ha intentado llegar a un acuerdo para rescindir este contrato gastando grandes cantidades en demandas, pero los jueces nunca les han dado la razón.

Mientras tanto los hermanos Silna que en la actualidad cuentan con 71 y 58 años, tienen como única preocupación descolgar el teléfono cada 5 años. Ese es el momento en el que los dirigentes de la liga les llaman para decirles a cuanto asciende su renta según las condiciones del último contrato televisivo.
En las primeras temporadas apenas cobraban 100.000 $ de cada equipo. Durante la década de los 80 recaudaron unos 8 millones en total, pero está siendo en las últimas temporadas en las que verdaderamente se están haciendo de oro.
Hasta el momento ya han conseguido más de 100 millones de dólares, y el nuevo contrato les reportará unos 24 millones más durante las próximas temporadas.

Y lo mejor de todo es que los Silna, y varias de sus futuras generaciones, seguirán cobrando ... mientras la NBA exista.

Publicado originalmente en noviembre de 2004 en enCancha.com, posteriormente en ACB.com y finalmente en el libro Basket.com de la editorial Zona 131.

miércoles, 20 de enero de 2010

¿Sabías qué... (6)

... un árbitro se murió mientras dirigía un partido de la ABA?

Andy Hershock, con tan sólo 43 años, sufrió un ataque al corazón el 6 de enero de 1972 mientras dirigía en el Island Garden de New Hampstead el partido que enfrentaba a los New Yor Nets y los Memphis Pros. El partido se reanudó en los minutos finales del tercer cuarto, mientras Hershock moría poco después en la enfermería del propio pabellón.

La ABA organizó el "Andy Hershock Fund", para que los aficionados que quisieran pudieran ayudar a la familia (viuda y 11 hijos) del árbitro, donde los propios New York Nets aportaron 500$ procedentes de las diferentes multas de los jugadores. Además el 16 de marzo se jugó un doubleheader en Louisville a beneficio de Hershock con los partidos de regular season que enfrentaban Indiana-Pittsburgh y a Kentuck-New York. Los 11.828 espectadores respondieron al llamamiento con una de las mejores entradas de la temporada.


miércoles, 13 de enero de 2010

¿Quién dijo... (5)


... "quiero dar las gracias a mi entrenador, a mis compañeros, y a David Thompson por dar el salto a la ABA"


Alvan Adams, pívot de los Phoenix Suns después de recoger de manos de Larry O'Brien el trofeo al novato de la temporada 1975-76. Adams, en el que probablemente fue el mejor año de su carrera, venció tanto en las votaciones de los jugadores como en la de la prensa. Mientras tanto Thompson calentaba motores en Denver.

miércoles, 6 de enero de 2010

Desenterrando la EPBL: El Draft

EPBL, siglas del "experimento" también conocido como European Pro Basketball League o ABA a la americana, como se titula esta gran hilo del foro de ACB.com ==> http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=370804

Por resumirlo en un par de líneas, la idea de los promotores de la liga era crear una competición en Europa con jugadores americanos que no tuvieran sitio en las grandes ligas de su país y que con el tiempo arraigase y consiguiera competir con los campeonatos nacionales europeos. Tras perder mucho dinero, después de una única temporada se acabaría la EPBL. Otro día profundizaré más con otros detalles de la liga.

El draft se hizo en New York el martes 19 de noviembre de 1974. El principal requisito era que ningún jugador elegido podía tener contrato en vigor con la NBA o la ABA. Por ese motivo en la lista predominan algunos veteranos de ambas ligas que estaban sin equipo, junto a muchos jugadores recien salidos de NCAA que habían poblado anteriormente la zona media-baja del draft NBA de 1974.

Los ocho equipos que aparecen a continuación se redujeron a cinco (España, Alemania, Bélgica, Israel y Suiza) cuando llegó el momento de comenzar la competición, por lo que las elecciones poco tendrán que ver con las plantillas definitivas.

Aunque las fuentes varían, el dato más fiable es que eligieron 166 jugadores a lo largo de 30 rondas. Aquí salen las 10 rondas que he podido "rescatar", con los equipos listados por el orden de elección de la primera ronda. Como hay mucho jugador desconocido, he intentado poner un enlace en casi todos para el que quiera saber algo más de ellos.

1ª ronda
Gene Moore (Barcelona) 6-9 Saint Louis
Shaler Halimon (Suiza) 6-5 Utah State
Bob Rosier (Munich) 7-4 College of St. Thomas
Ron Richardson (London) 6-10 Texas Tech
Pete Cross (Madrid) 6-9 San Francisco
Roger Brown (Lyon-Grenoble) 6-11 Kansas
Eddie Mast (Bélgica) 6-9 Temple
John Fultz (Israel) 6-6 Rhode Island

2ª ronda
Jerry Baskerville (Barcelona) 6-9 Temple
John Perry (Suiza) 6-10 Pan American
Larry Jones (Munich) 6-6 Toledo
Steve Smith (London) 6-8 Loyola Marymount
Rusty Blair (Madrid) 6-9 Oregon
Mark Browne (Lyon-Grenoble) 6-9 Missouri Western
Joe Ellis (Bélgica) 6-6 San Francisco
Byron Jones (Israel) 6-10 San Francisco

3ª ronda
Ralph Bobik (Barcelona) 6-6 Creighton
Ron Kennedy (Suiza) 6-11 Arizona State
Gary Crowthers (Munich) 6-3 Hardin-Simmons
Larry Holliday (London) 6-4 Oregon
Chris McMurray (Madrid) 6-7 San Diego State

Mickey Martin (Lyon-Grenoble) 6-5 Pittsburgh
John Vallely (Bélgica) 6-5 UCLA
Roland Grant (Israel) 6-11 New Mexico State

4ª ronda
Sam McCants (Barcelona) 6-3 Oral Roberts
Dennis Van Zant (Suiza) 6-8 Azuza-Pacific
Jimmy Powell (Munich) 6-5 Middle Tennessee
George Bruns (London) 5-11 Manhattan
Bob Davis (Madrid) 6-6 Weber State
John Baum (Lyon-Grenoble) 6-5 Temple
Brian Ambrozich (Bélgica) 6-5 Brigham Young
Lon Kruger (Israel) 5-11 Kansas State


5ª ronda
John Errecart (Barcelona) 6-3 Pacific
Rick Aberegg (Suiza) 6-0 Long Beach State
Clyde Turner (Munich) 6-8 Minnesota
M.L. Carr (London) 6-6 Guilford College
Bob Nash (Madrid) 6-8 Hawaii
Richie O'Connor (Lyon-Grenoble) 6-4 Fairfield
John Warren (Bélgica) 6-2 St. John's
Sammy High (Israel) 6-8 Tulsa


6ª ronda
Mike Macaluso (Barcelona) 6-6 Canisius
Elnardo Webster (Suiza) 6-5 St. Peter's (N.J.)
Corky Taylor (Munich) 6-9 Minnesota
Otto Moore (London) 6-10 Pan American
Ronnie Nunn (Madrid) 6-3 George Washington
Luther Rackley (Lyon-Grenoble) 6-11 Xavier
David Payne (Bélgica) 6-9 Southern California
Geoff Roberts (Israel) 6-9 Missouri Western


7ª ronda
Earl Foreman (Barcelona) 5-11 Western New England
Ronnie Robinson (Suiza) 6-8 Memphis State
Earl Hill (Munich) 6-6 Ashland College
Ozzie Edwards (London) 6-4 Oklahoma City
Joe Cafferky (Madrid) 6-2 North Carolina State
Gene Littles (Lyon-Grenoble) 6-3 High Point
Stan Washington (Bélgica) 6-4 San Diego
Joe Depre (Israel) 6-4 St. John's

8ª ronda
Gerald Smith (Barcelona) 7-0 Detroit
Charles McKinney (Suiza) 6-6 Baylor
John Ryan (Munich) 6-0 Fairfield
Wendell Hudson (London) 6-6 Alabama
Dennis Hogg (Madrid) 6-6 Washington State
Bill Chamberlain (Lyon-Grenoble) 6-5 North Carolina
Lee Colburn (Bélgica) 6-6 South Dakota State
Steve Newsome (Israel) 6-8 Houston


9ª ronda
Ted Martiniuk (Barcelona) 6-2 Saint Peter's
Dennis McDermott (Suiza) 6-8 St. Fracis (N.Y.)
Tom 'Trooper' Washington (Munich) 6-8 Cheyney State
Rick Hockenos (London) 6-5 St. Francis
Tom Turner (Madrid) 6-4 West Georgia
Allie McGuire (Lyon-Grenoble) 6-3 Marquette
Willie Biles (Bélgica) 6-3 Tulsa
Mark Sibley (Israel) 6-2 Northwestern


10ª ronda
Gil McGregor (Barcelona) 6-6 Wake Forest
Joe Hamilton (Munich) 6-0 North Texas State
Mike Lee (London) 6-4 Syracuse
Neal Jurgenson (Madrid) 6-9 Oregon State
Mike Robinson (Lyon-Grenoble) 5-11 Michigan State
Jim Bardney (Bélgica) 6-9 Wisconsin Green Bay
Perry Warbington (Israel) 6-2 Georgia Southern

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿Sabías qué... (5)

... durante las finales de 1976 de la ABA alguien robó el trofeo de los campeones?

La serie final iba 3-1 a favor de los New York Nets, que tenían su primer match-ball en el sexto partido que se iba a disputar en Denver. Ante la posibilidad de coronar al nuevo campeón, la ABA encargó a su director de marketing Jim Bukata que viajara hasta Denver llevando consigo el preciado trofeo de plata valorado en más de 800$. El problema vino cuando Bukata lo dejó olvidado en el coche de alquiler mientras pasaba la noche en un motel de la ciudad. A la mañana siguiente la copa ya había desaparecido.

Los Nuggets ganarían aquel partido por 118-110, pero los Nets acabarían logrando el triunfo definitivo en el sexto. Dave Debusschere, el comisionado de la ABA, les haría entrega de una réplica de la copa desaparecida. La sorpresa llegaría dos semanas después, cuando en la sede central de la ABA en Manhattan llegaba un paquete con unos portes pagados de 7.80$ que contenía el trofeo en perfecto estado. Eso sí, las autoridades confirmaron que el remite C.J. Flynn, 2619 Lark, Denver nunca había existido.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Quién dijo... (4)

"... no intentaré taponar cada tiro que hagas. Taponaré 5 tiros cada partido, pero nunca sabrás qué 5 tiros serán" -Bill Russell al por entonces novato Elvin Hayes-
Russell ha sido uno de los pocos jugadores en la historia de la NBA que más ha condicionado el juego con su simple "presencia". 
"Aunque no veas a Russell, siempre tienes la sensación de que aparecerá en cualquier momento. Nadie domina y controla los partidos como él" -Jerry West-
"Te puede corromper los pensamientos. Te echará de la liga si tienes una mentalidad débil" -Elvin Hayes-

Pero su impacto no se reducía a la faceta defensiva, apareciendo cuando menos se le esperaba para barrer los tiros rivales.

Martes 29 de abril de 1969, cuarto partido de las Finales NBA en el Boston Garden. Los Celtics consiguen igualar la eliminatoria contra los Lakers tras una canasta drámatica de Sam Jones a 3 segundos del final.
"Me tropecé antes de lanzar y decidí tirar con mucho más arco de lo normal, así si no entraba, Russell habría tenido una buena oportunidad de coger el rebote" -Sam Jones-

Lo que desconocía Sam Jones, es que el Bill-Russell-entrenador cuando el resto de sus compañeros entraba en la pista había decidido sustituir al Bill-Russell-jugador por Satch Sanders para evitar qe los Lakers le hiciesen una falta rápida. Al final el cambio le salió redondo y atacaron esa última jugada con 6 jugadores.




miércoles, 16 de diciembre de 2009

El peor equipo de la historia


A principios de temporada cuando un equipo encadena una racha realmente mala (los New Jersey Nets de 2009 sin ir más lejos) empiezan las comparaciones con otros pésimos equipos, sobre todo los Sixers del año 72-73. ¿Qué pasó en Philadelphia aquel año?


Todos tenemos fresco en nuestra memoria el recuerdo de un gran equipo liderado por Jordan, Pippen, Rodman y un largo etcétera de piezas que formaron un engranaje realmente difícil de batir. Hasta tal punto llegó su nivel de juego, que con 72 victorias lograron superar la histórica marca de 69 que tenían los Lakers de la temporada 71-72.

Si le damos la vuelta a esta historia nos encontramos con los Philadelphia 76ers de la temporada 72-73, el equipo que con los números en la mano (9 victorias por 73 derrotas) se podría considerar el peor de la historia de la NBA.
En las últimas temporadas, con la incorporación a la liga de los Bobcats, o con alguna de las débiles plantillas de los Nuggets, los más pesimistas pensaron que el record de los Sixers podría llegar a su fin, pero finalmente todos esos equipos acabaron alcanzando las dobles figuras en su casillero de victorias. Y aunque parezca mentira, algunos de los protagonistas de aquella gesta de dudoso honor querrían mantener esta marca para siempre.

“A nadie le gusta ser olvidado. Es una manera muy singular de ser recordado, pero lamentaría que alguien lo superara. Realmente espero que nadie lo consiga.” –decía el preparador físico Al Domenico-

Para que un equipo pueda perder tantos partidos se tienen que dar un cúmulo de casualidades, justo lo que le pasó a aquellos Sixers.
En julio de 1968, tras haber hecho la mejor marca de la regular season y caer en las finales de conferencia frente a los Celtics, Philadelphia traspasó a Wilt Chamberlain a los Lakers a cambio de Jerry Chambers, Archie Clark y Darrall Imhoff. Este sería el primer paso de la decadencia de los Sixers.
3 derrotas seguidas en primera ronda de playoffs precedieron a un pobre balance de 30 victorias y 52 derrotas en la temporada 71-72.

Pero fue el verano de 1972 la fecha clave para la caída de estos Sixers. La estrella del equipo, Billy Cunningham, pidió un aumento en su salario (cobraba 125.000$ y pidió 150.000) amenazando con su marcha a la ABA en caso de que no accedieran a su petición.
El propietario del equipo, Irv Kosloff, no se tomó en serio este ultimátum, ya que en aquellos años era casi impensable que una estrella de la NBA diera el salto a la ABA, pero para su sorpresa su jugador clave se acabó marchando.
Y junto con él también salió el técnico del equipo, Jack Ramsay, que tras ver la dirección que estaba tomando la franquicia decidió cambiar de aires y pasarse al banquillo de los Buffalo Braves.

Tras sondear el mercado sin mucha fortuna, los Sixers contrataron a Roy Rubin, un entrenador sin experiencia en NBA que llevaba 11 temporadas en la universidad de Rhode Island. En aquel momento nadie habría pensado que Rubin sería el principal detonante de la pésima temporada del equipo. No supo adaptar sus métodos universitarios a un equipo profesional, y el distanciamiento con la plantilla fue creciendo a pasos agigantados a medida que llegaban las derrotas. En los desplazamientos, Rubin se sentaba sólo en aviones y autobuses como un alma en pena. La comunicación era prácticamente nula, y las pocas veces que se dirigía a sus jugadores, éstos ya no le hacían ni caso.

“Fue una broma pesada. Como si pusieras a una adolescente al frente de una gran empresa” –dijo Fred Carter, máximo anotador de aquellos Sixers-

Pero tampoco sería justo cargar todas las culpas sobre Roy Rubin. La plantilla de Philadelphia era justita, siendo generosos, y para muestra las opiniones de un periodista que siguió al equipo durante toda la temporada:

“No había desunión entre los jugadores. Parecía como si se hubieran reunido todo ese grupo de jugadores para un único objetivo, que no era otro que el de perder partidos. Aquellos Sixers no tenían potencial. Era inevitable. En el equipo no había nadie que se pudiera convertir en mejor jugador de lo que era a principios de temporada. Nadie.”

Tras el primer partido de liga en casa, la prensa de Philadelphia ya anticipaba lo que les venía encima:

Un partido no hace una temporada, pero si esta derrota es un anticipo de las cosas que están por venir, lo mejor que podrían hacer los Sixers es cancelar su calendario”


Y eso que sólo perdieron 100-105 contra Seattle. Pero el periodista atinó con su predicción. Con un mes de competición el balance del equipo era de 0-15, igualando el peor arranque de la competición que ostentaban los Cleveland Cavaliers desde el año 1970.

Después de perder los primeros diez partidos de regular season, Philadelphia comenzó a hacer movimientos en una plantilla que a lo largo de la temporada tuvo un total de 19 componentes. Mel Counts y Bill Bridges se fueron a los Lakers a cambio de Leroy Ellis y John Q. Trapp, que durante casi un cuarto de siglo tuvieron el honor de figurar en una pregunta de trivial del estilo ¿Qué jugadores jugaron en el mejor y en el peor equipo de la historia de la NBA en 2 temporadas consecutivas?

John Trapp era un personaje bastante peculiar. Entre una buena colección de anécdotas, hay que destacar un partido que jugaron en Detroit en víspera de la navidad. El entrenador Rubin llamó a Trapp para enviarlo al banquillo. El jugador se negó a abandonar la pista, señalando a un grupo de amigos suyos que había detrás del banquillo. Rubin echó la mirada hacia la grada, y como si estuviera en medio de una película de gangsters, vio como uno de ellos abría su abrigo mostrando que llevaba una pistola. Obviamente, Trapp no fue sustituido, aunque a principios de febrero lo cortaron.


Al día siguiente de su decimoquinta derrota, los Sixers consiguieron su primer triunfo derrotando 114-112 a Houston en un encuentro disputado en San Antonio, gracias principalmente a los 31 puntos de John Block. Después del partido celebraron una gran fiesta como si acabasen de ganar el anillo, aunque hubo algún jugador que se borró del festejo por vergüenza torera. Esta sería una de las pocas alegrías que tendrían ese año.
Otro momento feliz fue la primera victoria en casa, que llegó tras casi 2 meses de competición al derrotar 122-117 a los Kansas City Kings. Tal fue la alegría de la directiva, que regalaron una entrada a cada uno de los 2.897 espectadores que hubo en el partido.

En el día de reyes tuvo lugar el episodio más triste de todo la temporada. Una pelea en los últimos minutos de un partido que jugaban en Portland se convirtió en una masacre que cuanto menos está a la altura del episodio que vivimos el año pasado en el Palace de Auburn Hills. Tras varios intercambios de golpes, patadas y melés entre los jugadores de ambos equipos y también con los aficionados de Portland, el parte de guerra fue el siguiente:
Mike Price necesitó 14 puntos para cerrar las heridas de su mano, Dale Schlueter tuvo una contusión craneal fruto de los golpes recibidos, y por parte de los Blazers el más afectado fue Terry Dischinger, que tuvo que recoger del suelo varios de sus dientes. Los más valientes del público se atrevieron a enfrentarse y a sufrir la ira de Schlueter, todo un pívot de casi 7 pies.


Después de este partido se llegó al ecuador de la regular season, y Philadelphia sólo había conseguido 3 victorias en 41 partidos. Lógicamente el crédito de Roy Rubin para seguir al frente del equipo estaba bajo mínimos, y en el calendario estaba marcado el día 23 de enero, fecha en la que se iba a disputar el All-Star. El cambio de técnico se realizaría ese fin de semana aprovechando que habría unos días sin partidos.
Pero antes de que Rubin se despidiera del banquillo de los Sixers (y de los de la NBA, ya que nunca volvió a entrenar en la liga), aún tuvo tiempo de cosechar la cuarta victoria de la temporada derrotando a Seattle 85-82. El único pero que se le puede objetar a este triunfo, es que los jugadores de los Sonics querían deshacerse de su entrenador Tom Nissalke, y vieron en el partido contra los Sixers la ocasión propicia …

“Nissalke gritaba que su equipo había echado a perder el partido. Y allí estábamos nosotros, que apenas teníamos victorias, y la última cosa que necesitábamos es que nos insultaran diciéndonos que nos habían regalado el partido” –declaró Fred Carter tras el partido-

Tras el All-Star llegó el ansiado cambio en el banquillo, y el elegido fue Kevin Loughery, que desempeñaría la función de entrenador/jugador. Cogió las riendas del equipo con un balance de 4-47, y pocos días después culminaban una racha de 20 derrotas consecutivas que les dejaba a 11 de febrero con un 4-58.

“Un día nos quedamos atrapados en una tormenta de nieve camino de Portland. El partido tenía que empezar a las 8, pero no llegamos al pabellón hasta las 10. Ahí estaba todo el mundo esperando nuestra llegada, porque sabían que con nuestra presencia su victoria estaba asegurada. Eramos el equipo balneario. Curábamos los males de todos nuestros rivales.”
–comentó años después el entrenador Loughery-


Pero en ese momento sucedió lo inesperado, los Sixers comenzaron a ganar partidos, consiguiendo 5 victorias en 7 encuentros en una segunda mitad de febrero que se podría calificar de milagrosa. Tras la última victoria de esta racha, en casa frente a Baltimore, se permitieron el lujo de poner el siguiente mensaje en el marcador:

“¿Quién será el siguiente? Atlanta, el viernes por la noche”

Pero con el final de febrero se cerró el grifo de las victorias de los Sixers, que acabaron la temporada casi de la misma manera que la comenzaron, perdiendo 13 partidos seguidos.

“Recuerdo que a final de la temporada hubo un banquete en el que me iban a entregar el trofeo al MVP del equipo. No quise ir porque estaba avergonzado. No sabía si me lo daban por llevar al equipo a 9 victorias o por liderarlos a 73 derrotas. Todavía no tengo claro porqué me querían dar ese trofeo” –Fred Carter, máximo anotador del peor equipo de la historia-.


-Publicado originalmente en noviembre de 2005 en enCancha.com-