miércoles, 12 de enero de 2011

¿Sabías qué... (23)

... Rick Barry alternó 2 números diferentes en su etapa con los Houston Rockets?

Números extravagantes como el #91 de Dennis Rodman (los Bulls tenían retirado el número 10 de Bob Love, y como todos sabemos 9+1 =10) o el #37 de Ron Artest (el homenaje a las semanas que el Thriller de Michael Jackson fue el disco más vendido) ya han pasado a la historia de las finales de la NBA. El caso que nos ocupa ni mucho menos tiene la misma notoriedad, pero creo que merece la pena rescatar la anécdota.

Tras una larga carrera a caballo entre los Warriors y la ABA en la que siempre había llevado el #24, su único número desde sus tiempos de jugador de instituto en New Jersey, en junio de 1978 Rick Barry firmó por los Houston Rockets, equipo con el que jugaría sus dos últimas temporadas como profesional. Allí se encontró con un Moses Malone que en su dilatada trayectoria acabaría llevando 8 números distintos, pero que en aquel momento no estaba por la labor de cederle el #24.
"Pensé que Moses Malone era demasiado grande para pedirle que cambiáramos los números" -Rick Barry-
Barry optó por tomar una decisión salomónica para no separarse de su querido número. Llevaría el #2 cuando jugase en Houston, y el #4 jugando fuera de casa. Un caso inédito en la NBA (al menos que yo sepa) que no he visto que esté prohibido con las reglas actuales, aunque si nos remontamos unas cuantas décadas atrás, en el baloncesto universitario era habitual que para facilitar la labora arbitral los equipos locales jugasen con números pares y los visitantes con impares.

miércoles, 5 de enero de 2011

El Angel de la Guarda de los Spurs

El 8 de diciembre de 1996 los Spurs perdían por 114-88 en su visita a los Golden State Warriors. Era el inicio de una temporada nefasta. Bob Hill veía que las 121 victorias que había conseguido en las dos últimas campañas no eran un aval suficiente para evitar que el balance de 3 victorias y 15 derrotas supusiera un relevo en el banquillo. El Presidente Jack Diller confirmaba el despido de Bob Hill y anunciaba que el General Manager Gregg Popovich asumía las funciones de entrenador interino. Bendita interinidad pensarán los seguidores de los Spurs. Aquel relevo, junto a una pizca de fortuna en forma de 7 pies con el #21 a la espalda, supuso el inicio de unos años mágicos para la franquicia.

Pero todos estos títulos no habrían sido posibles sin los años de trabajo de despachos de una persona, que por caprichos del destino no pudo contemplar como triunfaba su legado, ya que murió apenas 1 mes después de que Popovich cogiera las riendas del equipo en todos los sentidos.

A Angelo Drossos lo podríamos definir como un negociador nato. Un gran emprendedor siempre un paso por delante de sus adversarios, combinando imaginación y alma de visionario.

Hijo de emigrantes griegos, nació en 1928 en Texas. Antes de llegar al mundo de la canasta fue promotor de boxeo, regentó bares, concesionarios de coches y fue corredor de bolsa. Su llegada al baloncesto coincide con el nacimiento de los Spurs. En 1973, los propietarios de los Dallas Chaparrals de la extinta ABA, aceptaban la curiosa propuesta de Professional Sports. Este grupo empresarial encabezado por John Schaefer, Art Burdick, Red McCombs y el propio Drossos, consiguió la cesión de la franquicia por un periodo de 3 años con una opción de compra de 725.000$.

El acuerdo incluía el traslado de la franquicia a San Antonio para la temporada 73-74. En un principio estaba previsto que el equipo se llamara San Antonio Gunslingers (pistoleros), pero tras un concurso público se eligió el nombre de Spurs (espuelas). Algo tendría que ver que uno de los dueños, Red McCombs, naciera en la localidad de Spur.

En estos primeros años de ABA, el mayor éxito para el equipo fue conseguir la supervivencia en la competición, que en 1976 les permitiría formar parte de los 4 equipos que pasarían a engrosar las filas de la NBA. En lo deportivo, vieron como hasta en 3 ocasiones seguidas caían en primera ronda de los Playoffs, en las 2 primeras ocasiones contra Indiana y en 1976 contra los New York Nets. James Silas, que estaba desde la etapa de los Chaparrals, era la principal referencia ofensiva, aunque poco a poco un larguirucho jovenzuelo de Michigan llamado George Gervin comenzaba a brillar con luz propia. Gervin sería el puntal de la primera década de vida de los Spurs. Su presencia fue fundamental para que la franquicia se abriera camino en la NBA. 4 títulos de máximo anotador y 3 presencias en las semifinales de conferencia fueron los puntos álgidos de su etapa.

Con apenas 20 años, Gervin abandonó la universidad de Eastern Michigan para dar el salto a los Virginia Squires, donde coincidiría con Julius Erving. A finales de 1973 el Dr. J. fue traspasado a los Nets, pero la precaria situación económica de los Squires tenía difícil solución. Gervin era el único activo que quedaba en el equipo, y la venta de la franquicia era inminente. Llegados a este punto, Angelo Drossos aparece en escena. La venta de Gervin no se podía llevar a cabo por dos motivos principales:

- El All-Star de 1974 se celebraba en Virginia, y los fans de los Squires no habrían aceptado de buen grado la marcha de su estrella.

- Al estar inmersos en un proceso de venta, el comisionado Mike Storen tenía potestad para anular un traspaso que habría provocado un descenso de interés de futuros compradores.

Drossos llegó a un acuerdo con Earl Foreman, propietario de los Virginia Squires, para prestarle a principios de enero 225.000$. Una vez pasado el All-Star, si no se los podía devolver, Gervin se convertiría en jugador de los Spurs. Cuando llegó el momento de completar el acuerdo, como era de esperar Foreman no tenía los dólares, pero la sorpresa fue que tampoco quiso entregar el jugador. Apoyado por el comisionado, Foreman declaró el traspaso ilegal. Drossos no se echó para atrás. Llevó el caso a los tribunales y a mitad de febrero el juez de la corte federal del distrito de San Antonio (que casualmente era abonado del equipo texano) le daba la razón. George Gervin se convertía en jugador de los Spurs.

Después de ser una pieza clave en la absorción de los 4 equipos ABA por parte de la NBA, Drossos siguió trabajando desde los despachos para que siguiera mejorando la competición. Fue unos de los principales impulsores en la implantación de la línea de 3 puntos, y pionero (por necesidades obvias) a la hora de plantear la necesidad de un tope salarial que diese a los equipos las mismas posibilidades a la hora de competir.

Como buen negociador, siempre buscaba el trato más interesante para el equipo, aunque tuviera que tomar decisiones impopulares. Como cuando le pidió a James Silas que rebajara su ficha en 50.000$ antes de ser traspasado a los Cavaliers. También fue bastante polémica la renovación del contrato de George Gervin en 1980, después de liderar la tabla de anotadores de la NBA 3 años seguidos. Tras varios intentos infructuosos de acuerdo con el representante del jugador, Drossos decidió acudir a la prensa, y a sabiendas que iba contra las reglas del equipo, hizo públicas las 2 ofertas que habían realizado. Según él, quizás no eran las mejores de la historia ofrecidas a un deportista, pero seguramente eran de las más generosas a un deportista que aún tenía 3 años de contrato en vigor. La primera propuesta era de unos 3 millones de dólares por 5 años, y la segunda, tan estrafalaria como algunas de las que hubo en la ABA, incluía un pago anual de 100.000 $ durante 35 años tras la retirada del jugador. Para hacernos una idea de las ganancias de aquel tiempo, Moses Malone era el más retribuido con un sueldo cercano al millón anual. Finalmente Drossos cedió un poco y la renovación quedó en unos 3 millones a percibir en 4 temporadas, pero consiguió recuperar una de sus habituales cláusulas de su etapa en el boxeo, añadiendo una cantidad variable que subía por cada victoria conseguida en regular season por encima de las 35.

Esta no fue ni mucho menos la única aparición de Drossos en prensa. Es más, se podría decir que los reporteros de la época lo adoraban. Era una fuente inagotable de titulares:

- “En el pasado siempre habíamos ayudado demasiado a los compañeros que querían salir de esto. Teníamos esta curiosa política de no rechazar a ningún comprador a no ser que hubiese asesinado a nuestra madre” –dijo después de que la NBA aumentase los requisitos y los controles a la hora de vender franquicias-
- “Como presidente de los San Antonio Spurs de la ABA, ofrezco públicamente 50.000 $ a los Portland Trail Blazers para que vengan a jugar un partido contra mi equipo y se puedan familiarizar con nuestro humilde entorno y conozcan a nuestros jugadores sin nombre” –dijo Drossos respondiendo a la frase de “quién querría jugar en un sitio como San Antonio, si ni siquiera conozco a 1 jugador” que comentó el presidente de Portland en una reunión de la NBA, donde se trató el tema de absorber equipos de la ABA. Por supuesto, el máximo mandatario de los Blazers no recogió el guante y nunca se disputó el partido.
- David Robinson es más importante para esta ciudad que el Papa. Hasta la gente que no esté interesada por el baloncesto deberían conocerlo, al igual que los no cristianos se interesaron por el Papa” –declaró Drossos tras la visita de Juan Pablo II en San Antonio que congregó a más de 300.000 personas

En 1985 se marchó Gervin a acabar su carrera en Chicago. Atrás dejaba un ciclo brillante con 5 campeonatos de división y 3 finales de conferencia. Pero tras dos temporadas bastante flojas era hora de dar un cambio. Sin su gran estrella, Drossos vio como las penurias económicas del equipo aumentaban, y el apoyo popular estaba bajo mínimos. Con 8.000 personas su media de asistencia era la cuarta peor de la competición. Durante mucho tiempo fue cogiendo fuerza la posibilidad de que la franquicia cambiase de ciudad, y a esto había que sumar el desacuerdo que había con las instituciones locales para construir un nuevo pabellón, o al menos poder seguir en el mismo.

Finalmente, en 1988 y tras estar a punto de aceptar la oferta de unos empresarios de Houston, Drossos decidió vender por 47.000.000$ sus acciones a su amigo Red McCombs, que con esta adquisición se convertía en el accionista mayoritario de la franquicia. Pero unos meses antes de esta venta, Drossos volvió a mostrar sus dotes de visionario y se jugó su última carta para enderezar el futuro de su equipo.

Nos situamos en mayo de 1987. Los Spurs habían terminado la temporada con un balance de 28-54, el peor de sus 14 años de vida, pero tuvieron fortuna con el sorteo del draft y ganaron la primera plaza por delante de Phoenix. El center de la Marina americana David Robinson había sido sin discusión el mejor universitario del país. Cuando llegó el 22 de junio no había lugar a dudas, los Spurs iban a elegir al Almirante con el número 1 del draft. Ni siquiera el compromiso de 2 años que había adquirido con la Marina y que iba a retrasar su debut en la NBA hasta la temporada 1989-90 hizo dudar a Drossos a la hora de hacer la elección. Pero esta peculiaridad sí que supuso un gran impedimento a la hora de conseguir la firma del pívot. Si Robinson no aceptaba un contrato en esa temporada, podría volver a ser elegido en el draft de 1988, y si de nuevo no firmaba, cuando acabase sus obligaciones militares en 1989 se convertiría en un agente libre y podría llegar a un suculento acuerdo económico y deportivo con cualquiera de las grandes franquicias.

Después del draft, como era de esperar, Robinson le daba largas a los Spurs alegando que aún no había elegido un agente. La franquicia texana no tenía más remedio que esperar con preocupación. Había varios agentes en la lista de finalistas que manejaba, y el que más preocupaba a Drossos era Bob Wolf, representante de Larry Bird y muy amigo de Red Auerbach. Si Robinson lo escogía, ya lo veían en el futuro vistiendo de verde. Semanas después, la fortuna se volvió a aliar con San Antonio. Lee Fentress, amigo personal de Drossos, era el agente elegido. El center lo vio como el más compatible, y destacó de él que era una persona muy sencilla y volcada con su familia (mujer y 4 hijos). Una vez solventado la cuestión del agente, quedaba lo más difícil, convencer al jugador.

”Yo crecí en Virginia, nunca había puesto un pie en Texas y no sabía prácticamente nada de la ciudad. Antes del draft me imaginaba como sería jugar en Boston o en Los Angeles, pero nunca había considerado San Antonio” –dijo Robinson años después-

El primer paso para convencerlo fue un lujoso fin de semana para visitar la ciudad con su familia. Nada más bajar del avión, cientos de fans le esperaban con un “David di que sí” escrito en sus pancartas. Conoció al alcalde, cuerpo técnico, jugadores… y viajó en limusinas, helicópteros, etc., en definitiva, Drossos no escatimó en gastos y la excursión le costó unos 50.000$ que por poco no le sirvieron de nada.

San Antonio como lugar para vivir le gustó al pívot más de lo que había imaginado, pero llegaba la hora de hablar de números, con una cantidad muy clara como referencia: los 30 millones por 10 años que había firmado en 1985 Patrick Ewing.

“Antes de comenzar era un poco escéptico. A nadie le gusta ser la estrella de un equipo perdedor, y quería que me demostrasen que realmente querían apostar por convertirse en una franquicia ganadora. Después de la reunión estaba seguro de que no iba a firmar” –declaró Robinson.-

Con un exceso de realismo, Drossos le planteó que la delicada realidad de la franquicia no le permitía pagarle tanto como otros equipos, a la vez que le prometía que él se iba a convertir en el jugador capaz de darle la vuelta a esta situación.

En las siguientes semanas, los inversores de los Spurs tomaron la decisión de tirar la casa por la ventana y apostar firmemente por Robinson. En un club que había sobrevivido a base de arañar hasta el último centavo, este movimiento suponía un claro punto de inflexión. Consiguieron convencer al jugador en cuanto a la seriedad del proyecto, pero las negociaciones con sus representantes serían más complejas.

“Le dije a Lee que escribiese la cantidad que querían, que se la daríamos. Pero le pedí que al menos me dejase unos cuantos dientes para poder comer” –dijo Angelo Drossos-

Desde septiembre hasta noviembre se extendieron las conversaciones para la firma del contrato. En la reunión decisiva, tras el enésimo farol de Drossos que rompía las negociaciones, el propio Lee Fentress tuvo que perseguirlo por las escaleras para que regresara a firmar el contrato aceptando su última enmienda. Todo quedaba resuelto con un montante total de 26 millones en 10 años, incluyendo 1 millón en las 2 primeras temporadas en las que Robinson no estaría con el equipo.

En el currículum de premios de Angelo Drossos destacan el de Ejecutivo del Año en la temporada 77-78, y su ingreso en el Hall of Fame de los deportes de San Antonio en 1996. Su reloj vital no le permitió ganar ningún anillo como dirigente, aunque nadie duda que sin sus años de dedicación no los habrían conseguido.

10 de octubre de 1973. Primer partido de la temporada de la ABA entre los Spurs y San Diego. Estas fueron las premonitorias palabras de Drossos en la previa:

“San Antonio siempre ha tenido la imagen de una ciudad de ligas menores. Ahora tenemos la oportunidad de demostrar que podemos apoyar a una gran franquicia deportiva, y vamos a hacer todo lo posible para llegar a lo más alto”



-Artículo preparado originalmente para el programa de radio 'Basketaldia' en octubre de 2008-

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Quién dijo... (22)

Walter Szczerbiak.
Imagen de RemembertheABA.com
"... no puedo comprender cómo no hay más gente aquí. Hoy es la noche de Walt Szczerbiak, y todos los que se llamen Szczerbiak pueden entrar gratis."

Fred Cranwell, director de relaciones públicas de los Pittsburgh Condors. ABA, Where amazing happened.

Walter Szczerbiak se graduó en George Washington en 1971 y tras ser cortado en la pretemporada de los Phoenix Suns que lo habían elegido en el draft de la NBA, decidió volver a casa (Pittsburgh) y probar con el equipo de la ciudad, sin importarle demasiado a nadie que sus derechos los tuvieran los Dallas Chaparrals. Allí jugaría su única temporada en las ligas profesionales americanas, ya que los Condors desaparecieron en 1972, y un año más tarde comenzaría su aventura española en el Real Madrid.

Aquel 14 de diciembre de 1971, en la noche de Walt Szczerbiak, sólo hubo 1.079 espectadores según las "estadísticas oficiales", y el único Szczerbiak que estuvo en el pabellón se pasó todo el partido sentado en el banquillo.


Una historia cortita para acabar el año. ¡Feliz 2011 a todos!

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Sabías qué... (22)

... un entrenador fue capaz de superar el record de técnicas en una temporada que ostenta Rasheed Wallace?

Recurrimos una vez más a un viejo conocido de este blog: Kevin Loughery.

En la temporada 1999-2000 Rasheed Wallace con 38 técnicas destruyó el record anterior de la NBA, y un año más tarde aumentó su leyenda elevando el registro hasta 40. Por mucho que la NBA haya recomendado recientemente a los árbitros mano dura, pitando algunas técnicas por protestas mínimas, creo que a nadie se le pasa por la cabeza que el record de Sheed vaya a ser superado a corto plazo. Pero, ¿y si el record realmente no fuera suyo? Entra en escena Kevin Loughery, entrenador entre otros equipos de los Nets durante la década de los 70, primero en la ABA y tras la fusión de competiciones en la NBA. Durante la temporada 1977-78, su reconocida fama de "protestón" alcanzó nuevas cotas hasta llegar a las 42 técnicas. Flaco favor le hacía a su equipo enemistándose con el colectivo arbitral, circunstancia que casualmente o no acabó provocando que los Nets fueran el segundo equipo con más faltas señaladadas en contra.

Pese a tener el peor balance de la liga (24-58) los Nets no cesaron a Loughery, que con la nueva temporada no tuvo reparos en seguir con sus quejas. A punto de acabar el año, el 28 de diciembre de 1978, los Nets recibían la visita de Kansas City en el 32º partido de la temporada, y Loughery perdió los papeles. A 1:05 del final, camino de la cuarta derrota seguida en casa, hizo un comentario al árbitro novato Roger McCann. Este, se giró y le dio las gracias antes de señalarle la segunda técnica del partido que conllevaba su expulsión automática. Inmediatamente el entrenador entró en la pista y se fue a increpar y empujar a los otros 2 árbitros, Don Murphy y Mike Mathis. Su 26ª técnica en 32 partidos (a ritmo de destrozar su propio record) le iba a salir cara.

Tres partidos suspendido de empleo y sueldo, y una sanción de 1.000 $ fue el castigo que le impuso el comisionado Larry O'Brien por sus "acciones antideportivas y su comportamiento gesticulante". Estaba claro que no era la mejor manera de alejar las sospechan de conspiración arbitral que sobrevolaban las oficinas de los Nets. Tan delicada era la situación, que en el partido de su retorno tras la sanción la prensa se apresuró a destacar su buen comportamiento "Técnicamente hablando el nuevo Loughery lo está haciendo bien. Ni siquiera estuvo cerca de ganarse una técnica, su comportamiento con los árbitros fue ejemplar." -Associated Press 8 de enero de 1979-

Pronto se acabaría esa falsa luna de miel. En el siguiente partido contra los Bulls le cayó la técnica número 27, y 2 días más tarde contra los Lakers Loughery volvió a estallar, aunque a su favor hay que decir que en aquella ocasión no le pegó a nadie. A 11 segundos del final, con un empate a 116 y posesión de los Nets, Phil Jackson perdió el control del balón que se perdió a saque de banda que los colegiados señalaron a favor de los Lakers ante la "sorpresa" de Loughery. Nueva técnica, tiros libres para Adrian Dantley y se acabó el partido.

"Creo que hay una conspiración contra mi persona por parte de al menos 2 árbitros" dijo Kevin Loughery en la rueda de prensa. Precisamente habían sido "los agredidos" Mathis y Murphy los que pitaron aquel encuentro. El General Manager de los Nets Charles Theokas destacó el poco tacto de la NBA "Desde los últimos problemas que tuvimos hemos estado muy encima de nuestro entrenador, y Kevin ha hecho un gran trabajo controlándose y siguiendo todos los protocolos. Lo que ha sucedido esta noche deja en entredicho a la competición"

Unos días más tarde se produjo el inevitable encuentro de todas las partes implicadas en las oficinas de la NBA de New York. Tras una hora y media de reunión lo único que quedó claro era que los Nets tras ser advertidos de las fuertes sanciones económicas que les corresponderían en el caso de seguir con aquella actitud, pidieron disculpas y se retractaron de todas las "falsas acusaciones" que habían aparecido publicadas en prensa. Es de suponer que la NBA por su parte habló con sus árbitros para que relajasen sus sílbatos en los partidos contra los Nets. El resultado fue bastante positivo. La NBA consiguió atajar cualquier atisbo de conspiración arbitral, y a Loughery "sólo" le pitaron 14 técnicas en la segunda mitad de la regular season, consiguiendo igualar su registro de 42 de la temporada anterior. De todas maneras en el primer partido de playoffs contra Philadelphia fue expulsado por 2 técnicas y consiguió deshacer el empate.

En junio de 1979, después de acabar la NBA, los General Managers de los 20 equipos aprobaron por unanimidad la creación de una zona técnica delimitada por 2 líneas que no podía ser traspasada por ningún miembro del banquillo. También le dieron el visto bueno a la propuesta de sancionar con un partido a cualquier jugador/entrenador que acumulase 12 técnicas, con 2 partidos a las 18 y así sucesivamente.
Como ya lo habían hecho antes George Mikan o Kareem Abdul-Jabbar, Kevin Loughery también sirvió de inspiración para un cambio de normativa.

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miércoles, 15 de diciembre de 2010

La última víctima del maldito draft NBA de 1986

Casi ha pasado un cuarto de siglo de un draft que siempre será recordado por la muerte por sobredosis de Len Bias pocas horas después de ser elegido número 2. Ligados a su desgracia quedan una retahíla de jugadores (Brad Daugherty, Chris Washburn, Williams Bedford, Roy Tarpley, Maurice Martin, Mark Alarie, Buck Johnson o Drazen Petrovic entre otros) que por diferentes causas (drogas, lesiones, etc.) no pudieron alcanzar su máximo potencial en la NBA.
Tantos años después, el destino ha querido apuntarse una muesca más en tan fatídica lista, aunque la ciencia parece que ha llegado a tiempo para intentar suavizar la desgracia.

En la primavera de 1981 Mike Williams y Dan Ivankovich eran 2 jóvenes de Illinois que como tantos otros estaban a punto de comenzar su vida universitaria, aunque con la peculiaridad de que ambos habían sido las estrellas del equipo de baloncesto de su instituto. Además de duelos en las canchas, también compartieron recortes de prensa, como cuando fueron elegidos en su año senior por el diario Champagne News-Gazette entre los mejores jugadores del estado de Illinois, junto a otros que nos pueden sonar como el alemán Uwe Blab o Jeff Hornacek. Ivankovich, un pívot de 2.08, había promediado 23 puntos y 13 rebotes en el Glenbrook South High School, y a diferencia de Williams que optó por aceptar la oferta de la universidad de Cincinnati, decidió quedarse cerca de casa, en la ciudad de Chicago donde había vivido desde que abandonara con 3 años su Zagreb natal. De entre los cientos de cartas que había recibido eligió la universidad de Northwestern, que forma parte de la poderosa conferencia Big Ten.

Con el premio de "Jugador más intimidador de Illinois" bajo el brazo, Williams dejaba atrás el instituto De LaSalle para comenzar el primer viaje, relativamente corto, de su larga carrera en el mundo del baloncesto hasta el campus de la universidad de Cincinnati. Allí pasaría sus 2 primeras temporadas de la NCAA con unas medias de 11 puntos y 7,5 rebotes, hasta que decidió pedir el transfer a la universidad de Bradley, regresando al estado de Illinois. Tras pasar el año en blanco de rigor por el cambio de universidad, se encontró un equipo bastante potente cargado de jugadores conocidos como el escolta Hersey Hawkins, el ex-baskonista Voise Winters o Jim Les, que tuvo un paso fugaz en la ACB por Salamanca y actualmente es el entrenador de la universidad de Bradley. Williams rebasaba por poco los 2 metros pero tenía un gran poderío físico, y se convirtió en "Massive Mike" la pieza perfecta para cuadrar el juego interior de un equipo que en 1986 quedó invicto en la Mountain Valley Conference, alcanzó el 9º puesto de los rankings oficiales y llegó hasta segunda ronda del torneo NCAA, donde se encontraron con los futuros campeones, los Louisville Cardinals de Pervis Ellison.

Meses más tarde Mike Williams fue elegido por los Golden State Warriors en la tercera ronda del draft de 1986, aunque necesitó pasar varias pretemporadas sin éxito antes de conseguir debutar en la NBA en la temporada 1989-90 donde tuvo unos minutos en 21 encuentros con Atlanta y Sacramento. Aunque Williams pasó la mayor parte de su carrera en la CBA (6 temporadas y un título en 1996 con los Sioux Falls Skyforce) su debut profesional fue en España en Primera División con el Juver Murcia, donde estuvo dos temporadas entre 1986 y 1988. Después de su breve paso por la NBA, en 1990 llegó a tierras gallegas para ayudar al Caixa Ourense a conseguir la salvación en los Playoffs de descenso de la ACB, promediando en 8 partidos 16 puntos y 10 rebotes. Tuvo tiempo de sobra para recorrer medio mundo, jugando en países tan distintos como Turquía, Argentina, Islandia, Grecia, Hong Kong o Francia antes de su retirada en el año 2000, e incluso formó parte de la selección USA que participó en los Juegos Panamericanos de Mar de Plata 1995. Compartiendo plantilla con otros jugadores de ligas menores, como el "eterno" ACB Larry Lewis, Williams llegó a la final donde fueron derrotados por la selección Argentina con jugadores como Milanesio, Espil, Racca, Oberto o Wolkowyski.

Tras colgar las botas llegaba el momento para Mike Williams de decidir qué hacer con su vida.
"Lo habitual era que pesara 135 kilos después de desayunar, 140 después de la comida y 145 después de la cena, así que teniendo en cuenta mi constitución física lo ideal era convertirme en guardaespaldas" -Mike Williams-
Pero lo que nunca habría imaginado era que su carrera como guardaespaldas iba a ser más breve que su trayectoria deportiva. Hace apenas un año, el 29 de noviembre de 2009, tras una década protegiendo a estrellas de Hollywood recibió ocho disparos al intervenir en una pelea en un club de Atlanta. Pasó dos meses en coma con una grave lesión en la médula espinal, perdió un riñon y parte del hígado, y aún tuvo suerte de salvar la vida, pero quedó paralizado de cintura para abajo. Aquellas ocho balas habían derrotado a "Massive Mike", el hombre que siempre se había caracterizado por su fuerza se derrumbaba viendo como unos criminales le condenaban a él y a su familia a un futuro lleno de dolor e impotencia..

En el mes de junio, ya de vuelta en Chicago, Mike estaba viendo un reportaje en la cadena ESPN sobre un superviviente de los terremotos de Haití que había sufrido una lesión en la médula, y como un doctor le estaba ayudando a volver a andar. Habían pasado casi 30 años, pero su memoria le indicó el camino a la esperanza.
"Tardé un rato en darme cuenta quién era. Pero de repente me acordé de él, era 'Big Dan' le envié un e-mail y enseguida me telefoneó" -Mike Williams-
Dan Ivankovich no tuvo suerte con el baloncesto. En aquel verano del 81 se lesionó de gravedad la rodilla antes de comenzar la universidad, y aunque pudo jugar varias temporadas en Northwestern su brillante futuro deportivo se cortó de raíz. Sin embargo, no desaprovechó el tiempo y transformó aquella beca deportiva en un doctorado en medicina que le ha permitido convertirse con el paso de los años en un afamado cirujano especializado en reconstrucción de articulaciones y con una gran vocación de ayudar a los más desfavorecidos.
"Cuando Mike ingresó en el hospital me alegré de que al menos pudiera mover los dedos de los pies. Estaba débil y era imposible que se levantara. 5 semanas más tarde pudo dar sus primeros pasos. Mike Williams es la persona que ha trabajado más duro en la rehabilitación de una lesión de médula espinal" -Dan Ivankovich-
Mike Williams dedica tres horas diarias a su rehabilitación y ya es capaz de dar 20 pasos con un andador antes de cansarse. Ivankovich está intentando conseguirle una "prótesis robótica" para sus piernas, un aparato ideado con fines militares que le permitiría poder caminar una mayor distancia.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Quién dijo... (21)

"... cuando yo soy titular es que algo no funciona como debería"

Sam Perkins, pívot titular de los Indiana Pacers, en unas declaraciones con dosis de honestidad y resignación a partes iguales unas semanas antes de jugar su último partido en la NBA.


En la primavera de 2001 Sam Perkins puso fin a una brillántisima trayectoria en el mundo del baloncesto que había comenzando en lo más alto en la década de los 80 cuando junto a Michael Jordan logró el campeonato de la NCAA en North Carolina y posteriormente el oro en los JJOO de Los Angeles. Nunca más pudo volver a saborear las mieles del triunfo. Tras cubrir una primera etapa de 6 temporadas en Dallas, llegó a tiempo a los Lakers para ver como los Bulls de Jordan ganaban su primer anillo. Unos años más tarde, con su rol de pívot triplista en los Sonics, coincidiría de nuevo en las finales de 1996 con Jordan con el mismo resultado. Durante las finales del 2000 cumplió 39 años, esta vez como suplente especialista de Rik Smits. Enfrente la pareja Shaq-Kobe conseguiría su primer campeonato.

Es curioso como el destino ha bendecido con un triplete a todos los equipos que derrotaban a Sam Perkins en la final. La actividad en los despachos aquel verano del 2000 hizo que una plantilla vieja que se quedó a un paso de la gloria se convirtiera en un equipo mayoritariamente joven en construcción. Llegaba Jermaine O'Neal por Dale Davis, Mark Jackson y Chris Mullin se marchaban como agentes libres y Rik Smits se retiraba. Reggie Miller y Derrick McKey eran los únicos supervivientes veteranos. Aunque Perkins ya había anunciado su retirada en el 2000, aún se veía capaz de seguir una temporada más y renovó con un contrato por 3 años. Compartiendo posición de 5 con Tabak, Brezec y Jeff Foster tuvo que jugar más de lo esperado para que los Pacers entraran en Playoffs, donde los Sixers de Allen Iverson pondrían punto y final a su carrera. El verano siguiente con la excusa económica de la Luxury Tax los Pacers rompían el contrato no garantizado de Perkins, que ya lo veía venir, y abandonaba de esta manera la NBA tras 17 temporadas por la puerta de atrás y sin ningún anillo de campeón.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Sabías qué... (21)

... dos días antes del draft de 1990 varios de los jugadores que iban a salir en primera ronda participaron en un torneo de 1 contra 1?

Este torneo no fue para ningún causa benéfica ni algo improvisado en un acto publicitario. De la mano del promotor Mike Trainer, el abogado que dirigió la carrera del boxeador Sugar Ray Leonard, este evento se preparó con un claro afán económico y con la idea (frustrada) de que fuera algo que perdurase en el tiempo. La competición se disputaría en el Trump Plaza Hotel and Casino de Atlantic City y se emitiría en pay-per-view por todo el país. En mayo se anunciaron los participantes, 8 jugadores universitarios (7 seniors y un sophomore) que habían finalizado su carrera NCAA y se disponían a dar el salto a la NBA. La empresa Victory Promotions les garantizaba 10.000 $ por participar en el torneo, 50.000 $ para el subcampeón y 100.000 $ para el campeón. Una buena manera de ganar su primer cheque como jugadores profesionales de baloncesto, incluso antes de haber sido elegidos en el draft.

Hoy en día, en una época donde los agentes cuidan minuciosamente los entrenos y los "duelos" de sus representados de cara al draft, donde los rumores de internet pueden disparar o hundir la reputación de estos jóvenes que se preparan para la NBA, parece algo utópico que se pueda disputar un evento de estas características. Pero en 1990 se disputó con total normalidad, con los jugadores con ganas de demostrar sus habilidades o de enfrentarse cara a cara contra un posible adversario.

Cada uno de los 7 enfrentamientos duró 8 minutos, con el triple en la distancia NCAA (6 metros) y bajo la atenta mirada de 2.112 espectadores, con muchos entrenadores y ojeadores entre ellos. Algún diente roto y alguna camiseta rasgada atestiguaban que la intensidad fue máxima. Además los árbitros tenían instrucciones de no pitar demasiadas faltas, no interesaba que aquello se convirtiera en una exhibición de tiros libres. El vencedor del torneo fue Bo Kimble, uno de los jugadores cuya actuación iba a ser observada bajo lupa. Su carrera en la hiperanotadora Loyola Marymount de Paul Westhead y del malogrado Hank Gathers donde acababa de convertirse en máximo anotador de la competición con 35.3 puntos confirmaban su capacidad anotadora, a la vez que se le cuestionaba su capacidad defensiva. "La gran duda sobre mi juego era la defensa y creo que he mostrado que sé defender. Quiero que la gente sepa que me gusta competir y defender." 

Kimble se llevó el triunfo dejando a sus 3 rivales en un global de 26-62 en tiros, 10-38 en triples. En la final superó a Gary Payton a pesar del hándicap de haber disputado la segunda semifinal y estar menos descansado "Después de jugar en Loyola la resistencia es mi punto más fuerte". 4 triples en los primeros minutos (14-5) para conservar la distancia en los últimos cuatro minutos gracias a su superioridad física entrando a canasta y al acierto en los tiros libres (12 de 12 en esos 4 minutos).

Estos fueron los participantes:

JUGADOR UNIVERSIDAD AÑO ALTURA DRAFT
Willie Burton Minnesota Senior 2,03 nº 9 - Miami
Derrick Coleman * Syracuse Senior 2,08 nº 1 - New Jersey
Bimbo Coles Virginia Tech Senior 1,85 nº 40 - Sacramento
Sean Higgins Michigan Senior 2,05 nº 54 - San Antonio
Chris Jackson (Abdul-Rauf) Louisiana State Sophomore 1,85 nº 3 - Denver
Bo Kimble Loyola Marymount Senior 1,93 nº 8 - Clippers
Travis Mays Texas Senior 1,88 nº 14 - Sacramento
Gary Payton Oregon State Senior 1,93 nº 2 - Seattle
Lionel Simmons La Salle Senior 2,00 nº 7 - Sacramento

* Aunque en un principio Derrick Coleman aceptó la invitación y fue al acto previo de presentación en mayo, a medida que se acercaba el draft su posición como número 1 parecía incuestionable, y decidió que no merecía la pena exponerse a una lesión innecesaria cuando en cuestión de horas le esperaba un contrato multimillonario de los News Jersey Nets. Fue reemplazado por Willie Burton.

Resultados:

1ª ronda
Payton gana a Coles 40-36 (con 8 triples de Coles)
Jackson gana a Burton 52-39 (16 de 25 en triples para Jackson)
Kimble gana a Mays 31-18
Simmons gana a Higgins 30-29 (remontando 8 puntos)

Semifinales

Payton gana a Jackson 23-19 (sólo 1 canasta exterior de Payton)
Kimble gana a Simmons 34-30 (con 4 tiros libres en los últimos 19 segundos)

Final

Kimble gana a Payton 30-23