miércoles, 10 de noviembre de 2010

¿Sabías qué... (20)

... Steve Mix consiguió ser All-Star de la NBA después de abandonar casi dos años el baloncesto profesional para dedicarse a montar piezas en una fábrica de la General Motors?

No fue una vocación tardía la que le hizo cambiar las mejores canchas de baloncesto para empezar a ensamblar puertas y parachoques, aunque en cierta manera no deja de ser un guiño al futuro rol de jugador de equipo que tendría con los Sixers.

Su éxito en la universidad de Toledo le valió para ser elegido en la 5ª ronda del draft de 1969 por los Detroit Pistons, una posición bastante baja que no le impediría hacerse sitio en aquel equipo, llegando a salir de titular en algunos partidos de la temporada 1970-71. En su tercera temporada como profesional comenzaron a llegar los contratiempos. Earl Lloyd sustituía a Butch Van Breda Kolff en el banquillo de los Pistons, y a los pocos días Steve Mix era cortado. Sin ninguna oferta de la NBA, se unió a mitad de diciembre a los Denver Rockets de la ABA, equipo dirigido por un histórico como Alex Hannum. Aquello fue un visto y no visto, y antes de acabar 1971 volvía a ser cortado tras disputar un único partido con los Rockets.

Viendo como le cerraban las puertas en apenas unas semanas las 2 competiciones era el momento de reflexionar, y de vuelta en Detroit decidió alejarse por un tiempo del baloncesto aceptando el trabajo en la fábrica de General Motors. Unos meses más tarde se abrían los campus de pretemporada, y un equipo se acordó de Steve Mix: los Philadelphia 76ers, los mismos Sixers que con su 9-73 en la temporada 1972-73 se han ganado un sitio en la historia. "Por fortuna" el entrenador Roy Rubin decidió que Mix fuera el último jugador cortado para hacerle un hueco en la plantilla a Luther Green, con el que había coincidido en la universidad de Long Island.

Lo que en principio parecía una dura derrota para Steve Mix se acabó convirtiendo en una bendición. De vuelta al trabajo en Detroit decidió que quería matar el gusanillo del baloncesto y se enroló en las filas de los Grand Rapids Tackers, un equipo que durante las décadas de los 60-70 participó en diversas ligas menores. Le esperaba la temporada 1972-73 de la CBA (Continental Basketball Association) con un total de 6 equipos y una temporada regular de 20 partidos. Pese al nivel bastante bajo de los rivales, Mix se pudo volver a sentir jugador de baloncesto. Además los resultados acompañaron y los Tackers dominaron tanto la liga regular como los playoffs, donde vencieron en el partido decisivo a los Lake County Lakers de Len Chappell por 140-134. Como se puede ver en este resultado las defensas no eran el punto fuerte de la competición, y el propio Mix que nunca se caracterizó por ser un referente ofensivo promedió más de 33 puntos.

"Ibamos a los partidos en caravana. Si perdíamos cobrábamos 85$ y por la victoria 105$, salía a la cancha a matar a mis rivales por 20 $"

Mix tuvo la suerte de que el General Manager de los Sixers Don DeJardin estuviera entre el público en uno de los partidos de la CBA. Se quedó impresionado al verlo de nuevo y como además había dejado un buen sabor de boca en la última pretemporada, la sitaución acabó en una llamada para que acudiera en verano al campus de entrenamiento de agentes libres del equipo de Philadelphia. La ocasión era propicia, buscar un hueco en un equipo que venía de hacer una temporada espantosa, pero de nuevo se volvió a quedar a las puertas tras ser cortado mientras veía como otros jugadores conseguían firmar un contrato. Su esfuerzo al menos le valió una nueva prueba cuando lo volvieron a llamar para completar los entrenos de pretemporada, y por fin pudo convencer al entrenador Gene Shue para hacerse con un sitio en la plantilla.

El 24 de octubre de 1973 los Sixers conseguían su primera victoria en casa 132-110 frente a los Portland Trail Blazers. Además de frenar a Sidney Wicks, la estrella de los rivales, Mix explotó con una actuación memorable (38 puntos y 11 rebotes). Los aficionados de los Sixers se preguntaban de dónde había salido aquel jugador mientras el veía como su particular historia de Cenicienta se aproximaba a un final feliz.

Sus números a final de temporada hablan por sí solos. 15 puntos y 10 rebotes de media y segundo en la clasificación de robos de toda la NBA. La siguiente temporada se vio premiado con su nombramiento para el All-Star de Phoenix 1975 y acabó siendo una de las piezas principales en la reconstrucción de los Sixers, el nexo de unión entre el peor equipo de la historia y los campeones de los '80. Permaneció 9 temporadas, marchándose precisamente a los Lakers en la temporada 1982-83 cuando los de Philadelphia derrotaron a los angelinos en la final de la NBA.

"Me cortaron 5 veces durante mi carrera incluyendo la primera vez con Detroit. El hecho de creer siempre en mí mismo y ser capaz de regresar a la liga fue el punto más álgido de mi trayectoria, coronado con una presencia en al All-Star Game. Jugué en 4 finales de la NBA, tres con los Sixers, y aunque perdí las 4 no importa, fue una gran experiencia" -Steve Mix-

¿Ningún productor de Hollywood ha pensado en preparar un guión con ésto?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La preselección USA para los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984

Los trials de selección para la plantilla de Estados Unidos en los JJOO de 1984 siempre ha sido un tema que me había intrigado. Bobby Knight, embriagado por su pasado militar y su patriotismo, veía el torneo como una guerra: "Para alguien que nunca ha podido disparar en una contienda bélica no hay nada más grande que poder representar a su país". Lástima que finalmente la URSS boicoteara los juegos y la competición perdiera el gran duelo que todos anticipaban.

Con el paso de los años y la confirmación (o no) del éxito profesional de los medallistas de oro de 1984, la configuración de aquella plantilla se antojaba cada vez más extravagante. Para el aficionado popular varios de aquellos jugadores nunca deberían haber formado parte de aquel equipo, sobre todo por la calidad de las estrellas que se quedaron en el camino. Con la llegada de Barcelona 92 los medios de comunicación nos recordaban que Jordan, Mullin y Ewing ya fueron oro olímpico en Los Angeles, mientras otros como Barkley o Stockton no habían superado la criba de los entrenos de Indiana. Como nunca había visto la lista completa, he buceado por prensa americana de 1984 para conseguir el listado completo:

LISTA OFICIAL DE LOS 74 PRESELECCIONADOS PARA LOS ENTRENAMIENTOS DE INDIANA

Los 12 jugadores de azul participaron en los Juegos Olímpicos.
Los 8 jugadores de rojo pasaron al primer Top 20 pero fueron eliminados antes de la lista final.
Los 12 jugadores de marrón superaron la selección de los primeros días (Top 32) pero no llegaron más allá de los entrenos de abril.

JUGADOR EQUIPO ALTURA AÑO
Mark Acres Oral Roberts 2,08 Junior
Mark Alarie Duke 2,05 Sophomore
Steve Alford Indiana 1,88 Freshman
Charles Barkley Auburn 1,98 Junior
Walter Berry San Jacinto (JC) 2,03 Sophomore
Len Bias *1 Maryland 2,03 Sophomore
Sam Bowie *1 Kentucky 2,13 Senior
Steve Black LaSalle 1,93 Junior
Charles Bradley South Florida 1,95 Junior
Delray Brooks Rogers HS (Indiana) 1,95 HS Senior
Mike Brown George Washington 2,05 Junior
Michael Cage San Diego State 2,05 Senior
Roosevelt Chapman *3 Dayton 1,95 Senior
Lorenzo Charles North Carolina State 2,00 Junior
Steve Colter New Mexico State 1,90 Senior
Tyrone Corbin DePaul 2,00 Junior
Dell Curry *3 Virginia Tech 1,95 Sophomore
Johnny Dawkins Duke 1,88 Sophomore
Bruce Douglas Illinois 1,90 Sophomore
Joe Dumars McNeese State 1,88 Junior
Devin Durrant Brigham Young 2,00 Senior
Patrick Ewing Georgetown 2,13 Junior
Vern Fleming Georgia 1,95 Senior
Alvin Franklin Houston 1,88 Sophomore
Lancaster Gordon Louisville 1,90 Senior
Greg Grant Utah State 2,03 Sophomore
A.C. Green Oregon State 2,00 Junior
Mark Halsel Northeastern 1,98 Senior
Steve Harris Tulsa 1,93 Junior
Butch Hays California 1,90 Senior
Charles Hightower *1 Air Force 1,95 Junior
Jay Humphries Colorado 1,90 Senior
Bobby Lee Hurt Alabama 2,05 Junior
Lewis Jackson Alabama State 1,95 Senior
Charles Jones Louisville 2,03 Senior
Michael Jordan North Carolina 1,98 Junior
Joe Kleine Arkansas 2,10 Junior
Jon Koncak Southern Methodist 2,13 Junior
Larry Krystowiak Montana 2,05 Sophomore
Keith Lee *1 Memphis State 2,08 Junior
Karl Malone Louisiana State 2,05 Sophomore
Danny Manning Lawrence HS (Kansas) 2,08 HS Senior
Maurice Martin St. Joseph's 1,95 Sophomore
Jim Master Kentucky 1,90 Senior
Chris Mullin St. John's 1,98 Junior
Jay Murphy Boston College 2,10 Senior
Sam Perkins North Carolina 2,08 Junior
Chuck Person Auburn 2,03 Sophomore
Ed Pinckney Villanova 2,05 Junior
Terry Porter *3 Wisconsin Stevens-Point 1,90 Junior
Mark Price Georgia Tech 1,80 Sophomore
Fred Reynolds Texas El Paso 1,98 Senior
Alvin Robertson Arkansas 1,93 Senior
Aubrey Sherrod Wichita State 1,90 Junior
Charlie Sitton Oregon State 2,00 Senior
Gene Smith Georgetown 1,88 Senior
Kenny Smith *1 North Carolina 1,90 Freshman
Terence Stansbury Temple 1,98 Senior
John Stockton Gonzaga 1,85 Senior
Greg Stokes Iowa 2,05 Junior
Roy Tarpley Michigan 2,05 Sophomore
Anthony Teachey Wake Forest 2,03 Senior
Wayman Tisdale Oklahoma 2,05 Sophomore
Jeff Turner Vanderbilt 2,05 Senior
Mel Turpin *1 Kentucky 2,10 Senior
Nick Vanos Santa Clara 2,15 Junior
Milt Wagner Louisville 1,95 Sophomore
Kenny Walker Kentucky 2,05 Sophomore
Dwayne Washington Syracuse 1,90 Freshman
Willie White Tennessee Chatanooga 1,90 Senior
John Williams Tulane 2,08 Junior
Efrem Winter Illinois 2,03 Sophomore
Leon Wood Fullerton State 1,90 Senior
Michael Young Houston 2,00 Senior

LISTA DE LOS JUGADORES LLAMADOS A ULTIMA HORA
Antoine Carr Olimpia Milan 2,05 Senior *2
Kenny Fields UCLA 1,95 Senior
Tim McCormick Michigan 2,10 Junior
Blair Rasmussen Oregon 2,13 Senior

En la lista inicial, sin contar los 4 nombres que aparecen arriba, la convocatoría se dividía en: 3 Freshman (jugadores de primer año en la universidad), 18 Sophomores (2º año), 25 Juniors (3º años) y 26 Seniors (4º y últimos año)

*1 Estos seis jugadores renunciaron a la convocatoria por diferentes motivos (lesiones, problemas personales, compromisos escolares, etc.) Quitando estas ausencias y sumando los cuatro convocados como sustitutos, el total de jugadores al comienzo de los entrenos era de 72.

*2 Según las normas de la federación americana los jugadores que jugaban en ligas FIBA, como el caso de Antoine Carr en Italia (elegido en el draft de 1983 por Detroit), conservaban su condición de amateur. Algo bastante curioso en un jugador como Carr que estaba cobrando 150.000 $ en Milán y fue llamado entre los "suplentes" después de que hiciera una petición oficial a través de su abogado. El equipo italiano estaba disputando los Playoffs de la LEGA pero le dejó viajar.

*3 Terry Porter fue el único jugador que tenía su presencia en el Top 20 de los elegidos tras la primera semana, porque se perdió los entrenos y partidos del sábado-domingo tras haber cogido la varicela. Como también había varios jugadores con molestias, a última hora decidieron repescar a Dell Curry y Roosevelt Chapman.

Cronología de la fase de selección:

El martes 17 abril de 1984 comenzó en Indiana los primeros entrenamientos con 72 jugadores.

El miércoles por la noche se formaron 8 equipos de 9 jugadores cada uno.
El sábado por la mañana se anunciaron los 32 jugadores que seguirían entrenando, aunque en principio estaba previsto que sólo fueran 30. Además de los entrenos, las jornadas de sábado y domingo se dedicaron a partidos como estos:


Estos partidos se disputaron ante 17.000 espectadores que llenaron el Assembly Hall de Indiana

El domingo por la noche se hacía oficial la lista con los 20 supervivientes que regresarían al "infierno" de los entrenos de Indiana a mitad de mayo. De aquella concentración salieron los siguientes jugadores que se veían obligados a renunciar a sus ilusiones olímpicas: John Stockton, Maurice Martin, Charles Barkley y Terry Porter.

La pretemporada olímpica comenzaba en el mes de junio. Tras varios días de entreno llegaba el primer amistoso contra un combinado de ex-jugadores de la universidad de Indiana (Isiah Thomas, Kent Benson, Randy Wittman, Mike Woodson y Butch Carter entre otros), que se saldó con un 124-89 para los universitarios.

Unos días más tarde, el 26 de junio, se anunciaban los últimos 4 cortados: Lancaster Gordon, Tim McCormick, Johnny Dawkins y Chuck Person. Estos dos últimos quedaron como suplentes oficiales de los 12 seleccionados, ya que tanto Gordon como McCormick habían sido elegidos para el draft y no podrían haber ido a última hora a los JJOO después de haber jugado algún partido de ligas de verano.

Y para acabar, estos son los 19 entrenadores universitarios que ayudaron durante los entrenamientos (los que están en negrita habían sido ayudantes de Bobby Knight en la NCAA):
Ladell Andersen (Brigham Young)
Jack Avina (Portland)
Dave Bliss (Southern Methodist)
Bob Donewald (Illinois State)
Hank Egan (Air Force)
Clarence Gaines (Winston-Salem)
Gerry Gimelstob (George Washington)
Mike Hanks (Samford)
Marv Harshman (Washington)
Darrell Hedrick (Miami Ohio)
Jud Heathcote (Michigan State)
Gene Keady (Purdue)
Mike Krzyzewski (Duke)
Tom Miller (Cornell)
John Orr (Iowa State)
Digger Phelps (Notre Dame)
Willis Reed (Creighton)
Bob Weltlich (Texas)
Dave Whitney (Alcorn State)

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Quién dijo... (19)

... cuando Lenny Wilkens estaba en activo tuve algunos problemas personales con él. Le hice quedar mal unas cuantas veces robándole la pelota, y como por aquel entonces no me callaba ninguna, le picaba diciéndole que no sabía driblar con la derecha. En cuanto me enteré que sería nuestro nuevo entrenador, supe que no duraría mucho en Seattle."

Slick Watts, jugador de los New Orleans Jazz en el momentos de la frase, justamente 35 días después de la llegada de Wilkens al banquillo de los Sonics.

Donald 'Slick' Watts fue un jugador bastante peculiar que pasará a la historia por 2 razones principales:
  • En la temporada 1975-76 se convirtió en el primer jugador en liderar las clasificaciones de balones robados y asistencias, un hito que comparte con sólo otros 3 jugadores: Don Buse (Indiana Pacers 1976-77), John Stockton (1988-89 y 1991-92) y Chris Paul (2007-2008 y 2008-2009). Aunque hay que destacar que los robos no se contabilizaron en la NBA hasta la temporada 1973-74.
  • Watts convirtió la calvicie en una moda, siendo uno de los precursores a la hora de utilizar la cinta (headband) que hoy en día en una de las señas de identidad de muchos jugadores de la NBA.
Este carácter extravagante, con ganas de diferenciarse de los demás, también le hizo llevar el doble cero (00) en su última etapa NBA. El segundo jugador en la historia de la liga en llevarlo, detrás del mítico Robert Parish.


Slick Watts tuvo una carrera bastante breve para alguien que consiguió unos registros individuales tan notables, con un éxito fugaz concentrado entre 1975 y 1977. Llegó y se fue de la NBA sin hacer ruido, por la puerta de atrás. Tras 3 años en la universidad de Xavier con 18 puntos y 3 asistencias de media y una elección All-American de la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics) ningún equipo decidió elegir a este base de 1.85 en el draft de 1973 (un draft con 20 rondas y 211 jugadores) pero tuvo la suerte de que Bill Russell, primo de su entrenador en Xavier, fuera nombrado aquel mismo año entrenador de los Sonics. La leyenda de los Celtics quería construir un equipo prácticamente de cero "Eramos peor que un mal equipo, no teníamos personalidad. Parecíamos una niña en su primera lección de baile siguiendo el ritmo de su compañero" y sorprendentemente aquel base agresivo desarrollaría un papel principal en ese cambio de mentalidad.

4 fueron las temporadas que duró Bill Russell en el banquillo de los Sonics. Siempre alrededor del 50% de victorias en temporada regular consiguió 2 apariciones en playoffs. Sus figuras más destacadas en ataque fueron Spencer Haywood y Fred Brown, mientras que Slick Watts acabó haciéndose un lugar entre los bases más destacados de la competición, liderando a su equipo en minutos y apareciendo 3 años seguidos en el Top 5 de robos y asistencias. Sólo le faltó el reconocimiento de ser llamado por los entrenadores para disputar algún All-Star Game, algo difícil para un jugador de sus características, pero que sin ir más lejos consiguió en 1977 Don Buse. Para más inri, en aquella misma edición Watts se quedó fuera del quinteto titular por 4.200 votos de diferencia. Tampoco fue demasiado afortunado a la hora de firmar contratos con el propietario de los Sonics Sam Schulman, llegando a ser en 1977 el 8º jugador "mejor pagado" de la plantilla con 78.000 $, y las peticiones públicas en prensa de renegociar su salario sólo le sirvieron para que Schulman le reprochara su actitud echándole encima a los aficionados, que por primera vez en 4 años discutían su rendimiento en la pista.

La llegada de Lenny Wilkens mediada la temporada 1977-78 supuso un punto de inflexión muy positivo para la franquicia, que pocos años después conseguiría el único campeonato de su historia. Para Slick Watts significó el comienzo de un vertiginoso declive. Primero se encontró en New Orleans con Pete Maravich como hombre orquesta y apenas resistió media temporada antes de ser traspasado. Nunca supo adaptarse al rol de suplente y en la temporada siguiente en Houston era una misión casi imposible desplazar a Calvin Murphy de la titularidad. En cierta manera le pasó lo mismo que a Allen Iverson en las últimas temporadas. Se veía como un jugador unidimensional en el sentido de que sólo podía rendir al 100% jugando a su manera, en el caso de Watts dirigiendo al equipo y marcando el tempo del partido durante más de 30 minutos. Eso de salir como revulsivo desde el banquillo no iba con él, en su cabeza se sentía desaprovechado.

Y así llegamos a la pretemporada de 1979, cuando tras una pelea con Moses Malone se encaró con el entrenador Del Harris (le irritaba sobremanera que el entrenador se dirigiera a él como "saltamontes") y fue invitado a abandonar la disciplina de los Rockets. Pocos meses después, en octubre, sería uno de los últimos cortados de los New Jersey Nets antes de que comenzara la temporada. Con 28 años aquella fue su última oportunidad en la NBA. Realmente ningún equipo se quería arriesgar a meter en su plantilla a un jugador que entre los distintos General Managers se había ganado una merecida fama de jugador problemático con aires de divo.

Watts se dedicó a disfrutar de la vida unos cuantos meses, con los réditos de su último contrato en Houston. A finales de 1980, cuando empezaba a escasear el dinero, se ofreció (obviamente sin éxito) para ayudar a los Sonics de Lenny Wilkens "Soy la pieza que necesita el equipo". Su particular descenso a los infiernos baloncestísticos le llevaría a probar un par de partidos con los Anchorage Northern Kinghts de la CBA e incluso estuvo unas semanas en Italia sin llegar a debutar en la Lega con el Mecap Vigevano (gracias a Remember por la investigación

Estos fueron sus últimos pasos en el profesionalismo deportivo. Decidió matar el gusanillo de la competición aficionándose al tenis, donde alcanzó un nivel que le permitió disputar algun torneo amateur y ganar en 1981 el campeonato de tenis de jugadores NBA.

Lo que nunca habría imaginado Slick Watts es que el destino le iba a regalar una última oportunidad de despedirse del baloncesto con la cabeza bien alta, recibiendo el cariño de los aficionados. En 1987, diez años después de aquel fallido All-Star, el fin de semana de las estrellas se trasladaba precisamente a Seattle. En la jornada del sábado, de aperitivo a los concursos de triples y mates, Watts sería uno de los protagonistas de aquel Partido de Leyendas que ya en los años 90 sería sustituido por los partidos de novatos. Comparado con el resto de jugadores del partido seguramente él era el que tenía menos méritos para ser catalogado como "leyenda", pero por muchos años que hubieran pasado, nadie se había olvidado de aquel carismático jugador de los Sonics de los 70 convertido a sus 35 años en profesor de instituto. Junto a sus antiguos compañeros Haywood y Brown consiguió derrotar al Este 54-43. Abusando de físico contra rivales como Bob Cousy cerró el partido con 7 puntos y 6 asistencias antes de abandonar la cancha ante la ovación general de la grada. Incluso tuvo tiempo con esta victoria de tomarse su vendetta particular con Pete Maravich que formaba parte del equipo del Este.

La cabra siempre tira al monte, y hoy en día sigue viviendo y enseñando educación física en Seattle, muy lejos de su Mississippi natal. Preguntándose quizás qué fue lo que falló para que su carrera tuviera aquel final, pero orgulloso de sentirse muy querido por aquellos aficionados que disfrutaron de su juego cuando era una estrella capaz de atravesar fronteras, como podemos ver en este anuncio que se publicó en prensa española en 1988.

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Sabías qué... (19)

... existe un doble campeón NBA, medallista de oro olímpico y antiguo recordman de salto de altura?

En los inicios de la NBA no era nada extraño ver jugadores que también fueron profesionales en béisbol. Gente como Chuck Connors, Gene Conley, Dave Debusschere o más recientemente Danny Ainge son buenos ejemplos. Pero el caso de Walt 'Buddy' Davis es muy peculiar, ya que fue capaz de practicar al máximo nivel y lograr los mayores éxitos en ambas disciplinas.

Midiendo 2.03 metros puede parecer que la genética a priori le ayudaba para la práctica del deporte, pero con 8 años tuvo que superar un fuerte contratiempo en forma de una poliomielitis que le paralizó durante más de 4 meses las dos piernas y el brazo derecho. Cuandó llegó al instituto, los problemas de salud ya estaban más que superados y empezó a destacar en atletismo y baloncesto, pero sería en la universidad de Texas A&M donde se dio a conocer. En 1952 llegaría su primer año mágico: campeón nacional de salto de altura universitario, plusmarquista de la AAU (Amateur Athletic Union) y medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki. En la cancha de baloncesto promedió 15 puntos y 10 rebotes que le valieron para ser elegidos en la segunda ronda del draft por los Philadelphia Warriors.

Tras graduarse se fue a trabajar en la petrolera ADA Oil Company con cuyo equipo pudo jugar durante el inverno en la liga de la AAU. Al finalizar la temporada del baloncesto volvió a las pistas de atletismo para conseguir el último reto que le quedaba, que se hizo realidad el 27 de junio de 1953 al saltar 2.12 metros, convirtiéndose en el mejor saltador de todos los tiempos al batir el record de 2.11 metros que nadie había superado desde 1941.

En septiembre de 1953 decidía dar un giro a su vida aceptando la oferta de los Philadelphia Warriors dejando su papel estelar como saltador de altura para convertirse en un jugador de equipo de la NBA. No le fue nada mal como suplente de All-Stars como Bob Pettit, Ed Macauley o Neil Johnston, consiguiendo 2 anillos (Philadelphia 1956 y St. Louis 1958) antes de anunciar su retirada definitiva del deporte en octubre de 1958.

Pese a triunfar en todo lo que se propuso, a Walt Davis siempre le quedó la espina clavada de no haber saltado 7 pies de altura (2.13 metros). Y es que los campeones son insaciables.





miércoles, 13 de octubre de 2010

Porky Vieira: El portugués que más cerca estuvo de la NBA

¿Cuánta gente ha visto un gancho a 2 manos desde la esquina? ¿O un tiro sin suspensión desde medio campo? ¿O a Porky robando el balón a la estrella de los Globetrotters Marques Haynes? Florindo “Porky” Vieira es una auténtica leyenda viva y merece todos los elogios que recibe –John Carusone-

Hace más de medio siglo el racismo estaba a la orden del día en la sociedad americana. Pero los problemas no acababan en el color de la piel. Por ejemplo, el barrio de Hollow en Connecticut, estaba habitado por una gran colonia de familias trabajadoras de inmigrantes irlandeses e italianos. No es que sintieran un gran aprecio los unos por los otros, pero al menos se soportaban. A finales de los años 30, llegaron al barrio 5 familias portuguesas, y en el seno de una de ellas aparece el protagonista de nuestra historia, Florindo Vieira.

Los recién llegados pasaron a ser el blanco de las iras de los habitantes del lugar. Era la manera que tenían de defender el status social que habían alcanzado. Los niños portugueses pasaron a ser The Little Portagee Bastards. El pequeño de los hijos de los Vieira, no se achantaba. Desde muy pequeño, día tras día, defendía su etnia, y a base de partir labios y amoratar ojos se fue ganando el respeto del barrio y dejó de ser un Portagee Bastard, para convertirse primero en Portee, y finalmente en Porky, el apodo que le ha acompañado en los últimos 65 años de su vida.

Un día, su hermano Gus decidió que llevaría al pequeño Porky al Middle Street Boys Club (el centro recreativo del barrio). Que mejor manera de reconducir la agresividad del chico que encaminarlo por la senda del deporte. Ninguno de los dos sospechó en ese momento que aquel lugar se convertiría en el segundo hogar de Porky.

“Mira a ese chico” –le dijo su hermano Gus señalando a Ernie Petrucciano, que estaba jugando a baloncesto- “Quizás si actuases más como él no te meterías en tantos líos”

Mientras el deporte se convertía en su válvula de escape, curiosamente Porky y Petrucciano se acabaron convirtiendo en compañeros inseparables dentro y fuera de las pistas, siendo incluso padrinos de sus respectivas bodas. Durante más de una década fueron compañeros de equipo tanto en baloncesto como en béisbol. Desde la escuela primaria hasta que se graduaron en la universidad.

El primer paso de sus trayectorias fue de gigante. Con 12 años eran las estrellas del equipo de 40 kilos del Boys Club. En aquellos años más que por edades, los equipos más jóvenes se clasificaban por peso. Su misión era competir contra otros equipos de su categoría en los descansos de los partidos de la NBL. Apenas eran 8 minutos de juego, pero Porky ya en aquel entonces conseguía anotar 14 puntos con facilidad, a la vez que veía cumplido el sueño de jugar en canchas míticas como el Boston Garden o el Madison Square Garden.

Teniendo en cuenta su peso en aquellos años, nos podemos hacer una idea de que tanto Porky Vieira como Ernie Petrucciano no llevaban camino de ser unos pívots de 7 pies, más bien todo lo contrario. Petrucciano acabó siendo el más pequeño de los 2, quedándose en 1,60 m. Porky creció un poco más, pero no mucho, para quedarse en 1,65 m. Sus manos siempre fueron muy pequeñas, y el balón en ellas parecía como una pelota de playa en las manos de un bebé. Para superar esta desventaja, Vieira basaba su juego en una velocidad endiablada, que en aquellos años sorprendía mucho, llegando a ser comparado con el demonio de Tasmania. El hándicap del tiro dejaría de ser un problema como veremos más adelante.

Llegamos a su época de instituto, con los Hilltoppers de la Central High School, uno de los mejores equipos del estado de New England. En su primera temporada, Porky pasó bastante desapercibido. Se podría decir que el gran cambio de categoría unido al fuerte ambiente en los pequeños gimnasios de los rivales, asustó a un Porky que hasta aquel momento había superado todos los retos que le planteaba la vida. Estaba claro que esto no iba a quedar así. Se pasó todo el verano encerrado en el Boys Club practicando casi siempre en solitario sus poco ortodoxos lanzamientos, con maratonianas sesiones de 8 o más horas, y muchos días en los que el termómetro rebasaba la barrera de los 40 grados. Este trabajo daría sus frutos, y la siguiente temporada fue la mejor a nivel colectivo de su etapa de instituto. A pesar de ser un sophomore, Porky se convirtió en el sexto hombre de un equipo que acabaría ganando el campeonato estatal de New England en el Boston Garden.

Estos éxitos no hicieron más que animarle a no cesar en su esfuerzo. En el horizonte le esperaba el reto de liderar a un equipo campeón que veía como sus 5 seniors titulares acababan su etapa escolar. Tras otro verano de tortura en el Boys Club, Porky siguió con su gran progresión, promediando más de 16 puntos, apareciendo en el quinteto ideal del estado y además llevando a su equipo hasta semifinales, donde cayeron por un punto.

Su última temporada en High School fue el verdadero punto de inflexión, el inicio de su leyenda. En uno de los primeros encuentros, en cancha de Norwalk, anotó 41 puntos para machacar el viejo record estatal de 32. A partir de ese día se mostró imparable, consiguiendo más de 30 puntos en 13 de los últimos partidos. Todo el mundo quería ver al nuevo fenómeno, las canchas se llenaban 2 horas antes del comienzo e incluso la prensa local llegó a destacar como titular el hecho de que Porky sólo anotara 25 puntos en un partido.

Esta demoledora capacidad de anotación no bastó para llamar la atención de las universidades. Todas se mostraban reacias del rendimiento que tendría, sobre todo en defensa, un escolta de 1,65 metros y apenas 60 kilos. Porky Vieira acabó entrando en el modesto Arnold College, pero lo abandonó rápidamente para trabajar en la industria metalúrgica de Bridgeport.

Cuando parecía que el destino lo alejaba de la senda del baloncesto, apareció Tuffie Maroon, entrenador de la universidad de Quinnipiac, que en 1953 ofreció 2 becas completas a Porky y a su inseparable Petrucciano. Desde el primer día Porky comenzó a reescribir la historia de esta universidad, y a base de meter una canasta tras otra consiguió que compartiesen notas de prensa con las grandes potencias de la NCAA de la época. Como novato promedió 37,1 puntos, segundo en todo el país sólo detrás de un viejo conocido nuestro como Bevo Francis, que anotó más de 47 en aquel año mágico.

En las dos siguientes temporadas sus medias bajaron hasta los 29/30 puntos para volver a subir en su año señor, cuando mantuvo una lucha cerrada con Ken Hammond (jugador de West Virginia Tech) por conseguir el galardón de máximo anotador. Al final Porky repitió segunda plaza ¡por 1 punto!, o lo que es lo mismo, 3 centésimas de media: 34,89 a 34,86.

Aquella temporada apareció en la prestigiosa lista de nominados al premio de All-American, y en el quinteto ideal Small-America en el que se incluían los mejores jugadores de menos de 1,80 metros.

En el global de aquellos 4 años que pasó en Quinnipiac, Porky Vieira consiguió 2.649 puntos, y hoy en día sigue conservando la mayoría de los records anotadores de la universidad, incluyendo el de más puntos en un partido (68) que anotó el 3 de febrero de 1957 frente a Brooklyn Poly. Además su número 44 es la única camiseta que ha retirado su universidad, y tambien es miembro del Hall of Fame de Quinnipiac y del Hall of Fame de baloncesto de New England.

Pero posiblemente la nominación que le hizo más ilusión fue su elección para disputar con el equipo del Este el All-Star Game de la NCAA de 1957. De esta manera, Porky se convertía en el primer jugador de una “small-school” en participar en este evento. Era la oportunidad de su vida. En el Madison Square Garden y televisado a nivel nacional por la CBS. Se podría enfrentar a los mejores del país y demostrar su verdadero nivel. En los entrenos previos dejó boquiabiertos a sus adversarios, pero una lesión en una pierna el día antes del partido le impidió jugar en aquel partido y mostrar a los ojeadores su talento anotador. Sin duda alguna una de las mayores desilusiones de su vida.

El siguiente año 10 de aquellos 20 jugadores estaban en la NBA. 17 al menos fueron drafteados... y Porky formó parte de los otros 3.

No fue un draft que pasara a la historia por la calidad de sus jugadores. En aquel All-Star los más destacados eran los pívots Charlie Tyra y Jim Krebs, pertenecientes a las universidades de Louisville y Southern Metodist respectivamente. Tyra apenas aguantó 5 años en la liga con 9 puntos de media entre los Knicks y los Chicago Zephyrs. Krebs jugó con los Lakers en Minneapolis y en LA, y aunque estadísticamente su rendimiento no fue mucho mejor que el de Tyra, llegó a las finales del 62 y del 63 que en ambas ocasiones perdieron frente a los Celtics. En 1964 se retiró del baloncesto al aceptar un trabajo en la banca, aunque la tragedia le arrebató la vida el 7/5/65 al morir aplastado por un árbol que estaba talando junto a un vecino.

Estaba claro que a pesar de no poder alcanzar la NBA, por el momento Porky Vieira quería seguir disfrutando del baloncesto. En una temporada normal de NCAA disputaba unos 20-25 partidos entre los meses de diciembre y febrero, por lo que siempre le había quedado mucho tiempo libre para jugar con diferentes combinados en ligas locales y en partidos de exhibición. Con los Rialtos, los Sylvans, Savoy o incluso con los Porky All-Stars es donde su leyenda alcanzó las cotas más altas. Si hubiera nacido medio siglo después, seguramente se habría convertido en una leyenda del streetball.
De sus increíbles gestas y anécdotas podemos destacar cuando consiguió el record anotador de la Liga Profesional de Connecticut con 78 puntos, para superarlo la noche siguiente con 89. O el día que tuvo que jugar con un parche en un ojo por culpa de una fuerte herida y anotó 49 puntos.

También tuvo la ocasión de jugar contra grandes jugadores de la época y poder sacarse la espina de aquel maldito All-Star. Una vez consiguió vencer a todo un Wilt Chamberlain 38 a 33 en un partido que acabó convirtiéndose en un duelo particular entre ellos dos; frente al combinado de estrellas de Goose Tatum anotó 55; en un partido de exhibición 27 contra los Knicks; o el día que se enfrentó a Hot Rod Hundley y metió 28 puntos al descanso. Simplemente era un anotador nato. Podía encestar contra cualquiera.

En alguna ocasión el tren del baloncesto de gran nivel se volvió a cruzar en su camino. Los Harlem Globetrotters le ofrecieron un contrato para jugar “contra ellos” formando parte del eterno equipo perdedor, e incluso los Lakers también quisieron contratarlo para promocionarlo como el jugador profesional más bajo de la historia. Pero a Porky no le gustaba este enfoque comercial del baloncesto, no quería ser simplemente una atracción de feria, así que encaminó su futuro por la rama de la enseñanza. Primero estuvo varios años como profesor de gimnasia en el St. Anthony’s High School de Connecticut, para después pasar a ayudante del entrenador de baloncesto de la universidad de New Haven.

En 1963 el entrenador de béisbol de la universidad abandonó su cargo, y el puesto fue a parar a manos de Porky Vieira, que paradójicamente ha conseguido con este deporte toda la fama que el baloncesto le negó. Acordó con el decano que a partir de ese momento se convertiría en Frank Vieira, ya que ni su nombre de pila (Florindo) ni su ya habitual Porky impondrían respeto a sus alumnos.

El 30 de junio de este año 2006, se ha hecho oficial su retirada como entrenador jefe de la universidad de béisbol de New Haven. Ya no se volverá a sentar en el banquillo del Frank Vieira Field, actual nombre del estadio de béisbol de esta universidad. Atrás ha dejado 44 exitosas temporadas. Tan sólo en 2005 no consiguió que su equipo finalizase con un balance positivo de victorias/derrotas. Sus números totales en estos años son abrumadores: 1.127 victorias, 324 derrotas y 6 empates, consiguiendo ser el entrenador con mejor porcentaje de victorias en toda la historia de la segunda división de la NCAA.

25 presencias en el torneo de la NCAA, 17 World Series, 2 subcampeonatos y un total de 82 jugadores profesionales. Pero el registro del que está más orgulloso es el 0. Cero es el número de veces que él o uno de sus jugadores han sido expulsados del diamante de juego en todos estos años por conducta antideportiva.

Quizás tenga algo ver con este número el hecho de que Frank Vieira, ha sido durante muchos años árbitro oficial de la NCAA de baloncesto. Y es que por mucho que el béisbol haya marcado su vida, a nadie se le olvidan sus orígenes.

- Artículo preparado en 2006 para el programa de radio Basketaldia, posteriormente publicado en enCancha.com y traducido en la web portuguesa www.planetabasket.pt -

miércoles, 6 de octubre de 2010

¿Quién dijo... (18)

... "fue en casa, en Albany (Georgia). Todos mis hermanos estaban allí. Era mi cumpleaños."



Caldwell Jones
, pívot de los Philadelphia 76ers, contestando a un periodista del Chicago Tribune sobre si era capaz de recordar cuando recibió su última ovación.

No debía ser sencillo para un especialista defensivo como Caldwell Jones disfrutar de un minuto de gloria en un equipo tan cargado de egos (Julius Erving, World B. Free, George McGinnis) como los Sixers de la temporada 77-78. Y por si fuera poco, compartiendo rotación con Darryl 'Baby Gorilla' Dawkins.

"Darryl les da a los fans lo que quieren. Y yo estoy contento por él. Nunca he sido el centro de atención, simplemente hago mi trabajo"

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Sabías qué... (18)

... tras la fusión de la ABA y la NBA en 1976 hubo un draft para repartir los jugadores de los 2 equipos desaparecidos?

A mitad de junio se confirmaba la fusión ABA-NBA. Después de cerrar los acuerdos con Kentucky y Saint Louis (ver artículo de los hermanos Silna) y la "indemnización territorial" de 3 millones que debían pagar los Nets a los Knicks, el "Dispersal Draft"apareció como uno de los últimos puntos de la última reunión, y que incluso acabó provocando el único voto de los 18 equipos NBA en contra de la fusión (Sam Schulman, propietario de los Sonics).
  • En el draft sólo iban a aparecer los jugadores de St. Louis Spirits y Kentucky Colonels. Se desestimó que también estuvieran disponibles los derechos de los jugadores de las 3 franquicias desaparecidas en la última temporada de la ABA: San Diego Sails, Utah Stars y Virginia Squires.
     
  • Los 18 equipos NBA podrían elegir en este draft, ordenados por menor número de victorias. La idea inicial era que los 4 equipos de la ABA también pudieran participar, pero acabaron cediendo este privilegio en las negociaciones.
     
  • Se respetaban los contratos y plantillas en vigor de la ABA, de tal manera que los equipos NBA perdían los derechos de draft sobre los jugadores ABA con contrato.
     
  • Los equipos de la NBA debían asumir los contratos ABA de los jugadores que eligiesen en el draft.

  • Un comité de directivos de ambas competiciones fue el encargado de tasar el precio de compra de cada jugador. El dinero recaudado "Dispersal Draft Fund" se repartiría entre la NBA y la ABA, utilizándolo esta última para pagar los contratos en vigor de los jugadores que no salieron elegidos en el draft y como parte de los 3 millones de canon de entrada que cada equipo debía pagar a la NBA.

  • El draft se acabó celebrando el 5 de agosto de 1976. Estaba previsto a un máximo de 3 rondas, pero una vez que salieron elegidos los nombres importantes (Gilmore, Lucas, Boone, Barnes y Malone) apenas hubo interés. 11 jugadores salieron en primera ronda, y sólo Mike Barr fue elegido en la segunda, siendo su precio el más bajo al reducirse el valor de salida de 15.000 $ en un 15%.
  • Artis Gilmore salió el número por los Bulls a pesar de unos rumores que se extendieron sobre unas supuestas dolencias cardíacas. Red Auerbach lo definió como el jugador más cercano a Bill Russell que había existido.

  • 5 de los 8 jugadores no elegidos en el draft de dispersión jugaron en la NBA durante la temporada 1976-77. Los más destacados fueron Johnny Neumann, Freddie Lewis y Steve Green.

  • Hubo otros 5 jugadores que pertenecieron a St. Louis o Kentucky que fueron excluidos de la lista definitiva del draft de dispersión. Caldwell Jones y M.L. Carr habían firmado acuerdos con equipos NBA (Philadelphia y Detroit respectivamente) antes de que se acordase la fusión en junio. Los 3 restantes Don Chaney, Kevin Joyce y Jim McDaniels fueron declarados como agentes libres durante las negociaciones de la fusión. Tanto Chaney como McDaniels acabarían jugando en la NBA.